Reseña: War of Kings No.1 (Marvel Comics)
Miercoles, Marzo 18 2009 Por: LegionUna nueva amenaza se cierne sobre los mundos que circundan el universo Marvel y una vez concluida la guerra que se encuentra en gestación, el cosmos jamás volverá a ser el mismo. Tal es la promesa con la que Marvel comics dispara esta nueva saga llamada War of Kings, donde diferentes personajes que habitan el espacio exterior, se enfrentan en un conflicto para decidir cuál será el imperio que predomine en las estrellas.

Escritor (es): Dan Abnett y Andy Lanning; Arte: Paul Pelletier; Portada: Brandon Peterson.
Una nueva amenaza se cierne sobre los mundos que circundan el universo Marvel y una vez concluida la guerra que se encuentra en gestación, el cosmos jamás volverá a ser el mismo. Tal es la promesa con la que Marvel comics dispara esta nueva saga llamada War of Kings, donde diferentes personajes que habitan el espacio exterior, se enfrentan en un conflicto para decidir cuál será el imperio que predomine en las estrellas.
En la esquina izquierda tenemos a Black Bolt y el imperio Kree. Los Kree son una raza guerrera, que durante muchas generaciones sostuvieron un constante conflicto con los Skrull, hasta que se vieron afectados por la Annihilation Wave, en el primer fantástico evento de esta naturaleza, donde los héroes del cosmos trataron de rechazar una invasión, proveniente de la Negative Zone, el universo de antimateria.
Durante Annhilation, los Kree sufrieron grandes bajas dejando su poder mellado. Posteriormente se dio otro gran evento titulado Annihilation: Conquest y en éste, Ultron (un viejo enemigo de los Avengers) y una raza sintética llamada Phalanx, trataron de hacerse con el control de toda vida orgánica absorbiéndola dentro de su complejo sistema. Nuevamente, esta segunda invasión sería repelida, pero a costa de grandes sacrificios para los Kree.
Black Bolt es el rey de los Inhumans, y éstos, eran parte de la raza humana hasta que muchos siglos atrás fueron sometidos a experimentos a manos de los Kree. Desde ese entonces, este pueblo ha existido oculto a los ojos del hombre común, haciéndose llamar Inhumanos y desarrollando una cultura propia, libre de la interferencia de los hombres.
Sin embargo, a últimas fechas su gobierno monárquico y aquellos a quienes protegen, sufrieron continuas desgracias. Hace poco se presentó una oportunidad sin igual; los Inhumans podían celebrar el matrimonio de un miembro de su realeza con el líder máximo del imperio Kree y unir ambas especies, bajo el mando del rey Black Bolt.
En la esquina derecha está Vulcan, emperador máximo de los Shi’ar. Vulcan (aka; Gabriel Summers) es el hermano menor de Cyclops y Havok de los X-Men. Siendo un mutante sumamente poderoso, viajó a las estrellas perseguido por varios X-Men que buscaban detener su plan de venganza sobre el imperio Shi’ar. Como pueden adivinar, oh queridos lectores, las cosas salieron peor que mandadas a hacer.
Vulcan se hizo con el control de la fuerza más poderosa del universo tras ambos eventos de Annihilation y ahora, se encuentra en una racha expansiva tratando de dominar el universo.
Ambas fuerzas están destinadas a enfrentarse y solo una puede emerger vencedora; éste es el relato de las hazañas de aquellos que luchan guerras más allá de nuestro mundo.
¿Suena muy épico todo no? Hay muchos elementos en juego que pueden terminar concluyendo una gran historia. Dan Abnett y Andy Lanning han sido los encargados de revitalizar las aventuras cósmicas en el universo Marvel y lo han hecho con mucho éxito, así que aparte de tener una buena fama de su lado, saben perfectamente quién es quién en esta serie; y tratándose de una historia con tantos personajes, es una cosa muy necesaria, confíen en mí.
¿Así que qué tan mal va la cosa en este primer cómic dedicado a partir las estrellas? A decir verdad, bastante bien. Los escritores han hecho una colosal labor movilizando cientos de personajes a escena de una manera coherente, con agradables diálogos y mucha carnicería. No necesitas haber leído los diez mil cómics relacionados a los sucesos, todo es suficientemente claro y entre intrigas palaciegas, masacre en masa y conflictos estelares, la trama se desarrolla de maravilla. Quizás, aquí tenemos el crossover más fluido del año.
Otro aspecto muy favorable es el grado de mortandad dentro de esta saga. A pesar de tratarse de personajes con muchos años de existir en Marvel, ninguno ha alcanzado mucha predominancia y por tanto, es juego limpio llegar y matarlo. Decapitaciones, cremaciones, y demás actos de absoluta crueldad son llevados a cabo sobre seres ficticios que si fuesen protagonistas de series como X-Men o Fantastic Four, jamás pasarían. ¿Quién se va a poner a llorar si un perro con un para rayos en la cabeza explota? No es como que las figuras de ese personaje vendan o haya un filme en caminó relacionado a dicha criatura.
Me puedo apostar que cuando los demás cómics relacionados a War of Kings empiecen a participar, las cosas empezarán a salir mal; es la naturaleza de los crossovers, entre más equipos creativos tienes trabajando una misma historia, más amplias son las posibilidades de que todo salga mal. Sin embargo, de momento todo va como caído del cielo.
Y como todo Cómic requiere de un gran talento que lleve el arte por buen camino, Marvel se llevó un diez eligiendo a Paul Pelletier para la labor en curso. No me parece un artista fantástico y glorioso, pero los paneles que entrega en esta crónica son dignos de respeto. La acción es contundente y brutal, los personajes están bien definidos y claros, los pequeños detalles que van desde la arquitectura hasta los vestuarios, son muy agradables. Realmente el único problema que le veo, es que Paul Pelletier está compitiendo con un talento muy superior que es Ivan Reis, dibujante que por estos días está por comenzar a deslumbrarnos con la saga cósmica de DC comics titulada Blackest Night.
Pelletier es bueno; ¡Reis es Dios!
Los Starjammers (un grupo de corsarios espaciales que en estos días está compuesto por algunos miembros de los X-Men, la ex emperatriz de Shi’ar Lilandra y tres alienígenas más), huyen de la flota Shi’ar, que los acosa hasta la frontera Kree. Sin más remedio, los Starjammers se ven obligados a cruzar ésta y llevar consigo un par de razones más, para que Vulcan se lance a la conquista de los Kree. ¿Y cuáles son estas razones? Asesinar a la antigua emperatriz y a su hermano mayor, Havok, líder oficial de los Starjammers.
Una vez dentro de territorio Kree, Polaris (ex miembro de los X-Men y ahora una Starjammer), se reúne con su ex cuñada, Crystal, la cual está por casarse con el líder de los Kree, Ronan de Accuser. Crystal le explica a Polaris que el motivo de la boda es estrictamente político, lo cual escucha el pobre desdichado de Ronan, quién tira las flores que pensaba entregarle a Crystal… ¡Este cómic hasta tiene sus escenas de romance! ¿Qué creatividad no?
Mientras tanto, Vulcan ve que todo se ha puesto en orden para pasar un buen rato. Puede impedir la celebración de una boda que pone en peligro su reinado, comenzar a mitigar las fuerzas de sus enemigos y matar a todo aquel que representa una amenaza para su corona. Sin más, comanda a la elite de las fuerzas Shi’ar a invadir el mundo donde se celebrará la unión, encargando la dirección de sus tropas a Gladiator, el más poderoso y leal de los guerreros Shi’ar.
Gladiator por su parte detesta con todo lo que se llama corazón al cobarde de Vulcan, mas como éste es el emperador, emprende la acción encomendada. Las siguientes escenas son pura carnicería, no como la que verán en el filme Watchmen (que por cierto, cosa rara en una adaptación de cómic a película, me gustó), pero tampoco nada apropiado para que presencie estas imágenes un niño de cinco años.
Algunos pierden la mano, otros la pierna, pero muchos pierden la cabeza; ¡Y más! Cuando concluye el cómic, Vulcan logra cancelar la ceremonia, secuestrar a Lilandra, matar o mutilar a muchos de sus más fieros rivales y poner a los Kree en jaque. Black Bolt y su reina, la dama Medusa, juran venganza.
Hace unos años, leer historias de Nova o los Guardians of the Galaxy era o imposible o mala idea, debido a que nada lograba levantar a estas franquicias. Contra todo pronóstico, Abnett y Lanning se salieron con la suya laborando cómics “galácticos” de calidad, así que ya sólo por ese hecho se han hecho dignos del respeto de los fans.
War of Kings despega bien y tiene material suficiente como para ponerse mejor, no me confió mucho a las demás series que se relacionen a la historia porque simplemente, es más seguro que sean historias malas que material digno de añadirse a la saga, pero puedo estar equivocado, Annihilation y Annihilation: Conquest no estuvieron tan mal en ese sentido.
Y otra cosa; Marvel puede estar a punto de finalmente rebasar el éxito que ha tenido con Sinistro Corps War, su compañía rival, DC comics. Hay que ver cómo se desarrolla Blackest Night, porque ahí está la apuesta principal del verano.



