Reseña: Jersey Gods No.3 (Image)
Miercoles, Abril 15 2009 Por: LegionJersey Gods es una novedosa serie que hace tributo a los clásicos New Gods de Jack Kirby. La historia narra las andanzas de un súper poderoso dios que conoce a una chica de pueblo, en medio de una colosal batalla apocalíptica. Por un lado, en el cómic tenemos un interesante y divertido desenvolvimiento de acción “cósmica”, mezclado con una divertida comedia romántica. Esta serie, se ha ganado la admiración de los fans y es sumamente aclamada, a pesar de estar apenas en su tercer número.
Escritor: Glen Brunswick; Arte: Dan McCaid; Portada: Paul Pope.
Jersey Gods es una novedosa serie que hace tributo a los clásicos New Gods de Jack Kirby. La historia narra las andanzas de un súper poderoso dios que conoce a una chica de pueblo, en medio de una colosal batalla apocalíptica. Por un lado, en el cómic tenemos un interesante y divertido desenvolvimiento de acción “cósmica”, mezclado con una divertida comedia romántica. Esta serie, se ha ganado la admiración de los fans y es sumamente aclamada, a pesar de estar apenas en su tercer número.
Cuando Jack Kirby llegó a DC comics, deslumbró al mundo con sus tres series dedicadas a narrar las andanzas de deidades cósmicas. Estos títulos fueron: New Gods, Mister Miracle y Forever People y son considerados, entre los mejores cómics que ha tenido el medio.
Jersey Gods copia parte de los elementos de New Gods y aunque, no llega a ser la joya que fueron las series de Jack Kirby, ¡Sí resulta condenadamente entretenida!
Es una historia relativamente simple, donde elementos cómicos se encuentran a la par con una serie de acción estelar. Las caracterizaciones son brillantes y los personajes cobran una vida propia, haciendo de cada uno de estos seres ficticios, creaciones sumamente divertidas.
Lo más interesante del cómic, es que retrata a los dioses como tales en una recopilación de mitología moderna y ficticia, mas igual de contundente que los mitos que atraparon nuestra imaginación en algún momento de nuestras vidas.
El detalle es que, salvo contar con una gran serie de virtudes, la serie es algo escueta. La acción es lenta en desarrollarse, no toda la comedia produce carcajadas y los elementos de historia romántica son más cursis que interesantes.
Pero el principal defecto es que el escritor, hace pocos esfuerzos por detallarnos el mundo de sus creaciones. Está claro que todos cuantos aparecen son dioses; ¿Pero de qué? Es una duda que prevalece. Nada, ni siquiera las razones del conflicto entre las deidades se esclarece, lo que es más, parece que conforme progresa la trama, las respuestas se irán presentando poco a poco, muy lentamente…
El arte de Dan McCaid es un esfuerzo por imitar la gloria de Jack Kirby. Sin lugar a dudas, agradable, recomiendo primero echar un ojo al interior de la publicación antes de tomarla, pues imagino que puede no ser del gusto de muchos.
En la sagrada tierra de Neboron, los dioses se enfrentan en duelo. Lurella es una deidad, poco ortodoxa que desea enfrentar al campeón y protagonista de la serie; Barock. El combate se ve interrumpido cuando uno de los dioses aliados a Barock (Rushmore), se interpone y domina a la princesa Lurella.
Barock y su aliado libidinoso, Helius (ya saben, que nunca puede faltar un dios “cachondo” en ningún mito antiguo) se adentran en la ciudad, con algunas dificultades para compartir el transporte. Una vez dentro de la morada de Deltus (una diabólica deidad que culpa a Barock por la muerte de su hijo), el villano captura a los dos dioses benévolos.
De vuelta en la Tierra, Zoe, el interés romántico de Barock (y la mujer que pronto será su esposa), se encuentra con sus nada cuerdos padres. La madre de Zoe está obsesionada con casarla y su padre, es claramente un sujeto “sin pantalones”. Ésta es quizás la mejor escena de la publicación, ya que aparte de conseguir ser sumamente cómica, establece cuál será el mayor reto en la vida de Barock con toda claridad.
Jesey Gods está causando gran euforia en los Estados Unidos y admito que está justificada la reacción; los primeros dos números fueron soberbios. Sin embargo, este tercero fue digno de apilarse junto al resto de montón de cómics que no pasan de ser “entretenidos” a secas. Un 7 de mi parte a esta serie, la cual sí recomiendo leer, al menos como experimento.



