Reseña: X-Factor No.32 (Marvel)
Tuesday, July 01 2008 Por: Legion
Escritor: Peter David; Arte: Valentine De Landro.
Me gustan mucho las historias que nos ha brindado Peter David con este título. Aunque ciertamente no es un Moore o siquiera un Morrison, este caballero plasma historias de un toque muy obscuro y las empaca con una refrescante comicidad, sin mencionar que siempre nos hallamos al filo del suspenso, como en el cierre de este número donde parece que Madrox mordió más de lo que puede masticar.
X-Factor Investigations se encuentra en su peor momento al inicio de el presente número. Tras las perdidas de dos de sus principales elementos (la clarividente Layla y su mejor cazadora Rahne), las varias sorpresas no del todo agradables que se han suscitado a últimas fechas y el golpe más reciente, la destrucción total de Mutant Town, el barrio donde el equipo habitaba ¿qué más puede pasarles a este equipo de mutantes?
La unidad especial del gobierno norteamericano preparada para crisis mutantes mejor conocida como Project O.N.E. (Office of National Emergency), es despachada en Mutant Town para controlar el desastre y en especial para poner bajo control gubernamental a los elementos de X-Factor, que gracias a la repentina separación de los X-Men son el último equipo mutante activo. Al mando de los agentes de gobierno está Valerie Cooper, antigua coordinadora y vocera de X-Factor en los días en los que el equipo mutante trabajaba para el gobierno. Gracias a esta relación, Valerie esta especialmente familiarizada con el modus operandi del equipo y en especial con su líder, Madrox alias Multiple Man.
Valerie pone la oferta sobre la mesa forzando al equipo a elegir entre dos opciones, ser separados y provistos de nuevas identidades para protegerlos de sus enemigos o trabajar para el gobierno bajo las órdenes del proyecto O.N.E. realizando misiones especiales.
Sobra decir que los miembros de X-Factor no se encuentran muy satisfechos ante tales alternativas, por lo que al término del número Madrox prepara un interesante revés para desaparecer del cuadro. Todas estas sorpresas además de la reaparición de: ¡Layla! ¿una visión producto de la mente bipolar de Madrox? ¿Quizás algo más?
Debo empezar esta sección de crítica recalcando que el arte dista mucho de ser siquiera pasable, Valentine De Landro no ejerce ningún tipo de encanto con sus trazos asquerosamente rudimentarios. Por su lado la historia ha alcanzado una nueva faceta, Peter David nos deja a la expectativa de lo que puede pasar en los números siguientes y ciertamente no se pinta un buen panorama para su curioso equipo de mutantes. ¿Es buen cómic? Definitivamente sí, si gustas de los títulos dedicados a los populares X-Men, si no es el caso puede pasar por una lectura agradable con giros entretenidos.


