Reseña: Vengeance of the Moon Knight No.6 (Marvel)
Viernes, Marzo 26 2010 Por: Legion
Escritor: Gregg Hurwitz; Arte: Jerome Opena; Portada: Leinil Francis Yu.
El Moon Knight, uno de los personajes más desconocidos de Marvel Comics, más curiosos y más desperdiciados en la historia de la compañía recibe una nueva oportunidad en las páginas de esta publicación. Atrapado en un mundo de brutalidad y violencia excesiva, Moon Knight está buscando redimirse y poder autoconsiderarse un héroe en un mundo que lo considera un vigilante psicótico. Este objetivo no parece muy lejano y el Caballero Lunar puede llegar a alcanzarlo si se libra de los fantasmas de su pasado; dígase el enemigo que mutiló, arrancó su rostro y ahora ha regresado de la tumba. ¡El combate final entre Moon Knight y Bushman está aquí!
Antes de hablar de las cualidades y defectos de esta historia, hablemos de quién es el Moon Knight para que todos estemos “en la misma página”. Marc Spector era un ex miembro de la CIA convertido en mercenario que entró en contacto con una entidad sobrenatural llamada Khonshu, el dios de la venganza egipcio. Alguna vez un miembro de los Avengers, Moon Knight se fue degenerando hasta convertirse en un vigilante extremista que incurría en gravísimos actos de violencia para frenar los avances del mundo criminal. Esto se debe en esencia a que Moon Knight sufre de episodios psicóticos, paranoia y un problema de personalidad múltiple, al grado en que no sabe si está en contacto con fuerzas sobrenaturales o que aquello que ve y siente es producto de su enfermiza mente.
¿Suena interesante? ¡Se pone mejor! Este sujeto hace poco fue expulsado de los Estados Unidos por Norman Osborn y ahora, de vuelta y en busca de venganza, Moon Knight está decidido a pagar penitencia por sus actos y enmendarse hasta poder ser considerado un superhéroe y no un excesivo vengador de las tinieblas. El único detalle es que Osborn logró que The Hood regresara de la tumba a su peor enemigo, Bushman, un hombre sediento de venganza por varias razones, entre ellas el que Moon Knight alguna vez le arrancó el rostro… groooooovy dude!
LO BUENO
El Moon Knight originalmente fue tachado de ser una adaptación de Batman al universo Marvel, y aunque indudablemente hay varias similitudes entre los dos personajes, el primero ha logrado formarse una imagen única e independiente que ha sido bien explotada por el famoso novelista de historias de crimen y suspenso, Gregg Hurwitz.
Hurwitz ha armado a Moon Knight con más juguetes tecnológicos para facilitar su cruzada contra el crimen, pero salvo ello el personaje tiene una personalidad más temperamental y menos intelectualizada que la de Batman, lo que lo hace un sujeto diferente y sin embargo entretenido. La historia además constantemente lleva al lector a preguntarse si Moon Knight realmente ha cambiado, pues salvo que ya no incurre en gravísimos actos de suprema violencia, el sujeto sin lugar a dudas está plenamente dispuesto a lastimar en serio a sus rivales y su incertidumbre no parece despejarse al respecto de si está totalmente chalado o no. Eso mantiene un dejo de intriga que hace todavía más agradable todo el cómic.
La acción en esta edición es totalmente exagerada y ayuda a hacer de la serie una experiencia fresca. Todo esto es gracias en parte a la labor del dibujante Jerome Opena, quien ha demostrado ser capaz de ilustrar una pelea coherente y cinemática, página por página. ¡Eso es algo tan agradable! Hay tantos artistas por estos días que se conforman con brindarnos escenas de acción fragmentadas donde no queda claro cómo es que los luchadores se están moviendo o qué demonios tratan de hacer. Opena salta esa barrera y la complementa con figuras claras y una ambientación digna de filme de misterio que le va muy bien a esta colección.
LO MALO
El cómic se mueve entre secuencias caóticas e inconexas, mostrando escenas de diferentes situaciones ocurriendo a la vez y en ocasiones, inclusive en distintos tiempos. Es un elemento que llega a funcionar a favor de esta colección pero más que nada puede ser confuso.
Otro defecto es que esta edición se siente complementaria al igual que las cinco anteriores, de manera que leer número por número dudo tenga el mismo impacto que absorber todo el contenido de manera continua. Esto se debe a que Hurwitz ha optado por narrar su historia de forma que cada ejemplar es inconcluso y sumamente dependiente de lo ocurrido en entregas pasadas y continuas; sin embargo, no es gran defecto y más bien un aliciente para conseguir el volumen que contiene todo el cómic corrido.
Al comienzo de la lectura tenemos una reunión entre los ex compañeros y actuales colaboradores de Spector, donde los presentes discuten lo que llevó a un ex compañero de ellos a convertirse en el monstruo que es ahora. La sorpresa radica en que no hablan de Spector, sino de Bushman.

Casi al mismo tiempo Spector recorre las calles en busca de un contacto para toparse antes con una imagen inmensa de Konshu con la cual puede interactuar físicamente. Konshu le informa a un sorprendido Spector que no sirve de nada negar su existencia y entre más insiste Spector en negar y adorar a esta deidad, más fuerza cobra la misma.
Tras averiguar en las calles dónde se encuentra Bushman, Spector se dirige a su guarida para enfrentarlo en un combate definitivo. Haciendo uso de su equipo tecnológico, Spector falla en localizarlo antes de que Bushman pueda herirlo y así, cobrar las primeras gotas de sangre del encuentro.
La batalla que se desata es sanguinaria, muy espectacular y totalmente demente. Rumbo al final de la lucha y tras de que Spector domina a su enemigo, el Moon Knight se encuentra en posición de matar a Bushman y volverle a arrancar la piel del rostro y exponer el tejido muscular, esto mientras una imagen gigantesca de Konshu se manifiesta exigiendo que su campeón, Spector, le rinda homenaje ofreciéndole la vida de Bushman en sacrificio. Mientras el lector se cuestiona qué tan mal está en su cabecita Moon Knight, éste deja caer el cuchillo y rodeado por la policía y el mismísimo Spider-Man, se retira tranquilamente a su medio de transporte para abandonar la escena.
Spector después se dirige a su guarida, donde suplicando perdón a la imagen fallecida de su padre jura que él será un mejor hombre de lo que fue. Lo que sigue es una lluvia de imágenes mayormente inconexas, donde tras ver a un asustado Bushman gritando en el manicomio que lo salven de la venganza del Caballero Lunar, tenemos a Spector compartiendo una cena romántica con su amada y a uno de sus enemigos, The Profile (un mutante que tiene el poder de ver lo que la gente quiere saber), hincándose ante la esfinge de Konshu en Egipto, su dios.
Hace unos años Moon Knight fue relanzado contando entre el equipo creativo a uno de los autores favoritos de la compañía, el dibujante David Finch. La serie fue muy buena, pero salvo el esfuerzo dedicado, no fue muy bien acogida. Aun así el personaje tuvo más éxito que otras series protagonizadas por creaciones más conocidas como The Ghost Rider o Captain Britain y logró ser relanzada. El cómic es bueno, pero definitivamente si tuviera que escoger en estos momentos diez series Marvel a coleccionar, esta saga estaría fuera de la selección. Aún así creo que merece una oportunidad; mi nota es un 8.0 pero ojo, hay que mantenerse al pendiente porque puede repuntar.
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