Reseña: Ultimatum No.3 (Marvel)
Viernes, Marzo 27 2009 Por: Legion
Escritor: Jeph Loeb; Arte y portada: David Finch.
Ultimatum, el cómic donde gente como el Profesor X, Thor y Daredevil mueren como si no fuera eso, cosa importante. Desde que comencé a reseñar esta serie, no he hecho otra cosa que despedazarla; lenta y meticulosamente. La cosa mejora un .0001% en el presente número, pero sin lugar a dudas, sigue siendo; EL PEOR CÓMIC DEL MES. ¡Salud!
¿Qué tenemos en esta edición de Ultimatum? Dos héroes sacrifican sus vidas, dos más puede que no estén tan muertos, Magneto liquida a casi todos los mutantes (o al menos, los famosos) y la resistencia se unifica… ¡al fin!
Tenía cargos de conciencia. Me la he pasado vilipendiando a Jeph Loeb con enjundia y alegría. Pero hay momentos, antes de cerrar los ojitos, abrazar a mi novia y dormir, en que me pregunto; ¿Me habré pasado de listo insinuando que el tipo es alcohólico y maltrata a su esposa? Entonces, tomo el número tres de Ultimatum, y me percato que los ofendidos somos todos los lectores de esta serie.
Estoy convencido de que Loeb considera a los coleccionistas una bola de retardados mentales, con edad promedio de cinco años y una bizarra apreciación del buen gusto. Se presentan en este cómic escenas, que aparte de mofarse del intelecto de los fanáticos, con contenido lineal, absurdo y a la vez, caótico; hace gala de la más absoluta morbosidad. Sobran escenas con mujeres que parecen escapadas de un club de stripers, vísceras esparcidas sin mayor razón y otro tipo de connotaciones depravadas.
Como ya he dicho, Loeb confunde una lectura de cierto tinte maduro, con simple y llano mal gusto. Las decisiones que toma para guiar esta serie, son además estúpidas. Personajes que habían formado un carácter independiente del que generalmente vemos reflejado en el universo Marvel, como Thor, que terminó por ser un personaje único en su versión Ultimate, se ve reducido a sus peores momentos de los años sesenta donde además, se sacrifica a favor de una total desconocida cuya participación en el universo Ultimate, ha sido todo menos memorable.
Pero hablemos más del desarrollo y éste es: más de lo mismo. Héroe muere, cambias de página y hay diálogos vacuos, pseudo acción y otro héroe muerto. ¿No ha leído Loeb las críticas que se le han hecho a su serie?
Me dio curiosidad explorar las opiniones de los demás críticos y, aunque no coincido del todo con ellos (posteriormente lo paso a explicar), todo mundo concluye lo mismo: ¡Basta! No puedes mantener al público interesado en un cómic, que repite los mismos errores que dañaron a la industria en los años noventa, o no al menos, al público que desea algo más que peleas sin sentido, súper modelos inexpresivos y diálogos dignos de telenovela mal ejecutada.
Aquí es donde difiero de los demás críticos. Aunque sin duda, Loeb llegó a realizar obras de excelente calidad como Superman For All Seasons, Batman Long Halloween o Catwoman When In Rome, contrario a la opinión generalizada, Batman/Superman fue una terrible serie. No sólo arruinó por completo el concepto de tener a Lex Luthor como presidente de los Estados Unidos, Loeb tuvo la brillante de idea de hacer de uno de los enemigos más reconocidos de Superman (Metallo), el autor de la muerte de los padres de Batman. ¿Muy conveniente no? Recuerdo que al término de esa historia, el mundo es salvado por un robot gigante mitad Batman, mitad Superman. Y por alguna razón, la gente pensó que esto tenía mucho sentido…
¡Y ahí fue donde comenzó el desastre! Loeb extrapoló los elementos más ridículos de los últimos 70 años de la historia del cómic, se los dio empaquetados a los lectores en compañía de un buen trabajo artístico y éstos, respondieron haciendo de Superman/Batman el cómic más vendido del momento. Ya antes Loeb había roto récords en DC, cuando realizó Batman: Hush, historia que si bien no fue mala, tampoco es digna de tanto mérito; el villano del cómic carecía de personalidad y la saga fue algo muy similar a Knightfall, con las clásicas y trilladas escenas entre Batman y el Joker que hemos visto millones de veces antes.
Esto me hace pensar que si alguien tiene la culpa de que tengamos historias como ésta, como bien menciona Lordaro en la reseña anterior, son el montón de coleccionistas que compran esta clase de cómics por tonelada. Pero otra buena parte de la culpa la tienen los críticos, que ya sea por falta de un buen gusto o porque están en la cartera de “alguien”, emiten opiniones contrarias a la lógica.
Y nuevamente contradigo la opinión, de los “especialistas” (si se puede acuñar tal término a un grupo de lectores aficionados como tú, yo o cualquier otro coleccionista) en cómics. Este número de Ultimatum distó mucho de ser el peor de la serie; ¿Por qué? Primero, porque si leíste los anteriores, ya sabías a ciencia cierta la clase de contenido que tendrías en éste, así que no hay mucho de qué quejarse si a fin de cuentas “ya estabas advertido”. Segundo, porque no fue tan ilógico, no tuvimos héroes golpeando a la gente equivocada sólo porque sí, no tuvimos escenas con un Spider-Man esquizoide hablando consigo mismo y lo mejor, fue que el arte mejoró considerablemente.
No crean que David Finch entrega los mejores trazos que puedan haber, sin duda su labor es atractiva pero la total falta de emociones en los personajes que dibuja, el pésimo diseño de disfraces y el hecho de que esencialmente, todos los protagonistas parecen asiáticos, a mis ojos, demerita mucho el resultado. Sin embargo, es agradable ver cómo desarrolla la acción y la hermosa gama de colores que acompaña a sus creaciones. Finch es el elemento más admirable de Ultimatum y sinceramente, es una pena que haya terminado en esta publicación.
Antes de pasar al spoiler, les pido que consideren que realmente no hay una secuencia lógica de eventos. Aunque como ya les dije, todo es lineal y predecible, los cambios de escena son aleatorios y esto hace más frustrante la lectura. Ya van tres números y en ningún momento los héroes se han organizado para perseguir a Magneto, a pesar que desde el principio se les advirtió que lo hicieran. Muy por el contrario, unos de repente están en medio del océano atlántico, otros en la Valhalla y los demás lloriqueando por ahí.
Empezamos la lectura de esta porquería radioactiva, con un diálogo entre la cambia formas Mystique (disfrazada de la versión striper de la hija de Magneto, Scarlet Witch) y el psicótico amo del magnetismo, el cual repentinamente se ve amenazado por una copia del Multiple Man que ha decidido revelarse. Esta escena no sirve más que para constatar que Magneto está loco y le gusta abusar de la gente, porque es un chico malo.
Yellowjacket y Hawkeye se topan con el cadáver de Wasp, que está siendo devorado por Blob, el obeso mutante que sirve a Magneto. Haciendo gala de su cordura, Yellowjacket le arranca la cabeza a Blob con sus dientes y se lleva el cadáver de Wasp para reanimarlo.
Los X-men encuentran los cadáveres de sus amigos y el artista, Finch, finge dibujar que éstos lloran o se sienten acongojados y claro, todo termina con un juramento de venganza antes de enterarse que el Profesor Xavier ha muerto.
El Captain America y Thor tienen vacaciones en Valhalla. Sin razón ni sentido, el Capitán combate junto con Thor en la mítica tierra de los muertos, a cientos de hordas de cadáveres ambulantes para ver si Hela (hija de Loki y señora de la muerte), le regresa la vida a la amante del dios del rayo. Obviamente, Hela tiene otros planes y le propone a Thor un trueque. ¿Una increíble sorpresa no? Nadie se esperaba, seguramente, que hubiera un truco por ahí… ¿No les digo que Loeb considera a los coleccionistas un montón de idiotas?
Yellowjacket defiende el Triskelion (la base de operaciones de la organización paramilitar llamada S.H.I.E.L.D.) de una invasión de clones del Multiple Man que están por auto detonarse. Se pone a sí mismo de barricada, se lanza al mar y el montón de copias estúpidas se suicidan llevándose al héroe con él. ¿No era más fácil darle la vuelta al gigante y destruir el edificio? No entiendo; ¡Les juro que no!
Terminamos el cómic con el Captain America y Valkyrie regresando de la muerte y proponiendo reunir a todos los héroes para patearle el trasero a Magneto… ¡Finalmente se les ocurrió!
La verdad (y prepárense para la revelación del siglo); ¡Me encanta hablar de Ultimatum! De vez en cuando, me hace falta echar pestes sobre alguna publicación y mes a mes, Ultimatum es la excusa perfecta. Le pone una M mayúscula a Malo y eso, simplemente me fascina.
Quien espere que las cosas mejoren mucho en el universo Ultimate, después de este evento, se puede sentar, porque parece que tendrá que esperar un buen rato. Como mencionaba MoneySpider en la reseña anterior (que por cierto, me vuelvo a quitar el sombrero) Millar regresará a escribir el cómic que terminó de hacerlo muy famoso, los Ultimate Avengers. Esa noticia es muy buena, pero; ¿Adivinen quién estará escribiendo Ultimate Hulk? Aha, su muy amado: ¡Jeph Loeb!
Creo que no hay mejor manera de ponerlo: ‘Nuff Said!


