Reseña: The Flash Rebirth No.3 (DC comics)
Martes, Junio 23 2009 Por: Legion
Escritor: Geoff Johns; Arte y portadas: Ethan Van Sciver.
Geoff Johns es el escritor que ha cumplido con la difícil tarea de hacer muy populares franquicias casi muertas como Green Lantern, Justice Society of America, Teen Titans y parece que nuevamente, The Flash.
En esta entrega de Flash, los misterios de la Speed Force se empiezan a revelar. Barry Allen se muestra como el temible Black Flash (el corredor oscuro que aparece cuando un velocista está por morir) y mientras Barry se suicida, tenemos el regreso del peor enemigo que este hombre ha llegado a enfrentar.
Cuando Johns toma las riendas de un proyecto, la experiencia me ha enseñado que el resultado difícilmente es malo, y tratándose de Flash, el escritor ya me ha logrado sorprender en el pasado; ¡Como cuando nos dio su visión de los Rogues! Estos sujetos eran los peores villanos del universo DC (al punto en que en algún momento fue necesario matarlos) y después de Johns, han sido los personajes centrales de miles de historias, e inclusive durante el tiempo en que el escritor trabajaba en Flash, en cientos de ocasiones estos sujetos le robaron cámara al héroe.
Así que cuando DC apuntó el proyecto de Flash: Rebirth a Johns y Sciver (el último, el dibujante con el que Johns revivió a Hal Jordan como Green Lantern, con mucho éxito), fui de los primeros en apuntarse para esta carrera.
Y no ha sido mala hasta el momento, pero no dejo de pensar que estamos perdiendo un poco el tiempo. Para empezar, Johns no ha incorporado a los Rogues en esta trama, y estamos hablando de que estos personajes son su fuerte.

Otro factor que encuentro contraproducente, es que hasta el momento la historia se ha dedicado a explorar el pasado y la personalidad de Barry Allen, y no ha desarrollado mucho el misterio que envuelve la trama que está elaborando. Todo lo anterior sin mencionar el detalle que más me molesta: ¡Revivieron a un personaje con más de veinte años muerto! En serio; ¿Para qué?
Salvo ello, no hay mucho qué criticar en esta colección. Johns está haciendo un gran esfuerzo por detallar el trasfondo de Barry y generalmente es una labor que rinde muchos frutos, ya que el escritor es un especialista en el tema.
En esta edición, el misterio se profundiza y agarra un sentido de urgencia, que hace la lectura un tanto más interesante. Flash descubre (o cree descubrir) un mal que hace meritoria su muerte, pero todo indica que en realidad, el mal ha estado todo el tiempo oculto a sus ojos.
Creo que lo que está pasando en esta saga es que Johns se está guardando sus sorpresas. Cuando él y Sciver concibieron Green Lantern: Rebirth, nunca se nos anunció que la intención de la saga era regresar a Hal Jordan al papel de Green Lantern. En la conclusión, cuando Jordan regresó con los Green Lantern Corps, la sorpresa fue enorme y eso terminó por hacer muy agradable para todos dicha saga. En este caso, Johns tiene que lidiar con el hecho de que Barry ya regresó de la muerte y lo hizo como Flash, así que ahora su fin es justificar al personaje en el papel del corredor escarlata; más después de que Barry lleva más de veinte años muerto y durante todo este tiempo, fue sustituido con éxito por Wally West (para una práctica guía con información de quién es quién, en el mundo de Flash, consultar la reseña anterior). No me sorprendería en absoluto si al término de esta serie, Johns nos deslumbre con una multitud de agradables sorpresas.
El departamento artístico cumple con su misión. Sciver difícilmente puede dejar desilusionado a alguien; a momentos no nos brinda escenas muy emblemáticas (como en la splash page en la que Superman y Flash comienzan a competir, donde no se refleja ninguna emoción en los rostros de ambos personajes), pero nunca deja de ser espectacular. Me gustaría que Johns y Sciver terminaran compartiendo labores en la publicación de Flash que siga a esta mini serie, eso sería garantía de que mes a mes, Flash sería un excelente cómic. Sólo queda cruzar los dedos.
Comenzamos la historia presenciando una escena misteriosa, donde objetos pertenecientes a Kadabra (uno de los más famosos enemigos de Barry) se encuentran regados en el piso, y tras escuchar recitar las palabras “Abra Kadabra”, una bola de fuego consume la escena.
En los cuarteles de la Justice Society of America, Jesse (la nueva Liberty Belle, hija de la anterior y del difunto velocista Johnny Quick) y su esposo Rick (Hourman) hablan sobre la decisión de Jesse por seguir los pasos de su madre en vez de los de su progenitor, cuando una misteriosa escena se representa frente sus ojos, mostrando a Johnny, suplicando por la vida de su hija.
Barry Allen se encuentra aprisionado, mientras la Justice League of America y la Justice Society investigan su peculiar caso. Barry parece ser el Black Flash y su sólo toque es capaz de dar la muerte a cualquier velocista, razón por la que es muy peligroso para su propia familia y amigos.
Mientras ambos equipos de superhéroes buscan hallar una solución para las dolencias de Barry, Wally, Bart y Jay (todos en algún momento, Flash), tratan de encontrar respuesta junto con Barry, al cual de alguna forma todos consideran su mentor.
Iris (la esposa de Barry) también se presenta, tratando de infundir esperanza en su esposo y despertando en él, escenas del pasado.
Súbitamente, la prisión que mantiene encerrado a Barry se vuelve inestable y éste le suplica a sus familiares que huyan. La Justice League trata de contenerlo, pero Barry convence a Hal (Green Lantern) de que lo deje escapar. Al breve, Barry comienza a acelerar velozmente para llegar a un punto en que sea posible su autodestrucción, pero antes de, Superman le da alcance para tratar de hacerlo reconsiderar.
Barry deja claro de una vez por todas quién es el más rápido de los dos, y una vez quedado atrás Superman, el héroe comienza a describir su visión particular de lo que significa morir siendo absorbido por la Speed Force (para más información sobre la Speed Force, consultar la reseña anterior).
Brahman es un término sánscrito que según Barry, sirve para señalar un estado de trascendencia personal donde el individuo se funde con una luz que le da omnisciencia; un sentido de conocimiento absoluto, donde el sujeto percibe el universo como algo pequeño y carente de enigmas. El costo por llegar a tal grado de iluminación, es toda noción de individualidad; ¡El sacrificio definitivo de la propia esencia!
Mientras Flash corre desintegrándose nuevamente en lo que se puede pensar, pretende transformarse en energía pura, que fue lo que le mató la primera vez; va reviviendo todos los momentos de su historia y conforme éstos pasan, desaparecen de su memoria. Un sólo dato busca conservar y es el recuerdo de su esposa, pero conforme está por terminar su recorrido, incluso éste es borrado de su mente.
Milagrosamente, al final, una voz le recuerda la existencia de Iris West, y esta voz, pertenece a Max Mercury. Este hombre aparece en compañía de Johnny Quick; el primero fue un gurú de la Speed Force que entrenó a Wally y a Bart, mientras que el segundo es el superhéroe de los años cuarentas, padre de Jesse Quick.
Ambos murieron a manos de la Speed Force, absorbidos por esta energía que devora a los velocistas. En el misterioso plano donde se encuentra Barry, los dos son prisioneros de unas extrañas hebras de energía. Johnny le suplica a Barry que proteja a su hija, para después quedar reducido a huesos. Max advierte a Barry que él no es el Flash oscuro e instantáneamente aparece el Dr. Zoom, el también llamado Flash inverso y el único hombre que Barry mató.
No voy a juzgar The Flash Rebirth como una mala publicación, pero es innegable que está tardando mucho en desarrollarse. Aquellos que no estén plenamente involucrados en la saga de los Flash, creo que incluso hallarán este ejemplar aburrido. De mi parte le doy un 7; no es un cómic malo, pero leer página tras página de misterios y escenas del pasado no hacen una gran trama, lo que sí recomendaría es estar al pendiente del desarrollo de esta publicación; después de todo es Johns en compañía de Sciver, y eso es algo muy bueno.
PD: ¡Queremos a los Rogues de vuelta! ¡Zapatero a tus zapatos, Geoff Johns a tus Rogues!


