Reseña: Stephen King: The Dark Tower: The Long Road Home No. 3 (Marvel)
Viernes, Mayo 16 2008 Por: Legion
Escritor: Peter David; Arte y portada: Jae Lee y Richard Isanove; Director creativo y director ejecutivo: Stephen King.
Mayormente inspirada en el cuarto volumen de la saga Dark Tower titulado Wizard and Glass, nos llega este cómic que ha significado el mayor éxito en ventas de Marvel para esta temporada, con tan solo 123,807 copias vendidas para el mes de marzo.
La trama de la novela es algo complicada así que resumiré algunos indicios en esta reseña. The Dark Tower fue originalmente una serie de siete novelas que giraban en torno a personaje ficticio llamado Roland Deschain y su búsqueda por la Torre Obscura, que es tanto una estructura física como metafórica y que sirve de nexo para todos los universos. Siendo el último (técnicamente) de una orden caballeresca llamada The Gunslingers (una orden de caballeros, encargados de mantener la paz y realizar labores diplomáticas), Roland originalmente buscaba alcanzar la Torre Obscura con el único fin de averiguar la identidad de la deidad que habitara la estructura, pero conforme la serie avanza Roland parece ser más una víctima de su ka (el destino kármico que cada ser tiene), que lo ata a la búsqueda y a la resolución de su senda.
El mundo de Roland es similar al nuestro en algunos detalles, tomando una estructura entre el salvaje oeste y el medievo, este mundo se deshace en pedazos, los grandes reinos están consumidos por la guerra, poblados y ciudades enteras desaparecen repentinamente, inclusive el sol ocasionalmente sale en sentido inverso. Al principio de las novelas Roland se encuentra solo tras la muerte de su Ka-tet (gente que esta profundamente atada por medio del ka) original, mas conforme la serie avanza nuevos compañeros se unen a la búsqueda de Roland.
Roland y su ka-tet Alain Johns y Cuthbert Allgood han logrado escapar de de los justicieros de Hambry dirigidos por Clay Reynolds y ahora esperan volver a su casa en Gilead trayendo como premio la diabólica esfera conocida como Maerlyn’s Grapefruit. Sin embargo tras disparar a la esfera, el objeto usa varios tentáculos y jala la consciencia de Roland a un reino demoniaco conocido como The End-World.
En este mundo Roland se topa con un cuervo que es una manifestación de Marten Broadcloack, el enemigo jurado de Roland y encarnación de Randall Flagg. Mientras tanto Alain, se transporta al End-World tratando de salvar a Roland y dejando solo a Cuthbert, que debe enfrentarse a los extraños lobos que pueblan el bosque nebuloso donde se encuentran.
Alain es incapaz de rescatar a Roland de las garras de Marten mientras que Cuthbert, siendo incapaz de salvar el cuerpo inerte de Roland de las garras de los lobos, presencia como el cuerpo de su amigo repentinamente se anima para matar a una de estas criaturas y regresar a su estado catatónico. Tras volver del oscuro mundo, Alain y Cuthbert presencian como varios lobos emergen de las nieblas mientras el cuerpo de Roland permanece inerte.
Hay tres razones por las cuales se debe leer este cómic. La primera es que si gozaste de las novelas originales, en los cómics se presenta mucha información a la que no tuvimos acceso durante los manuscritos originales. La segunda es el magnífico equipo creativo, empezando por su guionista, Peter David, quien es leyenda entre los escritores y ha hecho una fiel adaptación añadiendo elementos que a pesar de ser innovadores en la saga, ésta se mantiene fija a su carácter original como vimos en las novelas. Por último tenemos a Jae Lee, considerado el mejor talento del momento gracias a este cómic, el dibujante nos ha asombrado con un arte de primera calidad. Así que ya saben adictos de Stephen King, la adaptación al cómic es meritoria de todos sus laureles y morralla.


