Reseña: X-Men: Second Coming (Marvel)
Lunes, Abril 12 2010 Por: Legion
Escritores: Craig Kyle y Christopher Yost; Arte: David Finch; Portada(s): Adi Granov y David Finch.
El momento más crítico en la vida de los X-Men ha llegado y ahora el futuro de toda la raza mutante está en juego. Hope y Cable han vuelto al presente y con ello, la última esperanza de salvar a una especie en peligro de extinción comienza a disputarse. Mientras Cyclops alista a sus tropas y la amenaza de Bastion hace lo respectivo con las propias, los trapos sucios que el líder de los X-Men había ocultado a su gente comienzan a descubrirse. Al final de este evento habrá fuertes cambios en el mundo de los X-Men, comenzando porque al menos dos de ellos morirán…
LO BUENO
Como inicio, es uno excelente para esta nueva macro saga mutante. El desarrollo de la lectura es fluido y violento, lo que hace que el cómic sea de fácil digestión. La idea con esta primera entrega es brindar a los fans una experiencia similar a la que tendrían con una gran película de acción que comienza a desarrollarse desde un principio de la filmación de una manera frenética, y eso funciona muy bien.
Esta primera edición centra su atención en tres de los personajes principales de la saga, que son Cable, Hope y Cyclops. Respecto a los primeros dos no hay mucha interacción, ambos se encuentran corriendo desesperados tratando de localizar a los X-Men. Cyclops tiene más desarrollo; no sólo se comporta como el líder soñado de la causa mutante mostrando sus habilidades tácticas y desplegando la fuerza de su gente, es a través de este personaje que se nos da una idea de qué tan desesperada será la lucha por salvar a Hope, y el manejo de la fe del líder de los X en que esta joven será la salvación de toda una especie, es lo mismo ejemplar que un poco aterrador, ya que después de todo Cyclops puede estar muy equivocado y Hope podría significar la ruina total para su gente. Dicha idea, entre que Hope puede ser la mesías esperada o el azote definitivo de los mutantes, le da un toque especial a Second Coming, un filo que hace la edición más interesante.

Y ese filo se mantiene durante todo el cómic, que es donde radica el mayor éxito de esta edición. Apenas comienza la lectura y te enteras que el 1.5 por ciento de la población de mutantes total del planeta ha fallecido en eventos recientes, y cuando comienzas a asimilar esa información, repentinamente los sucesos saltan de una escena impactante a otra, concluyendo con la exposición de los trapos sucios de Cyclops al sol, en el momento en que se revela la existencia de X-Force al resto de los X-Men.
Por otro lado, el arte de David Finch luce páginas sumamente espectaculares que derrochan adrenalina, como cuando el Alpha Team que conforma Cyclops intercepta a los perseguidores de Cable y Hope; ¡Es un cuadro alucinante!
LO MALO
Desde que los X-Men se mudaron a la costa oeste de los Estados Unidos son un mar tan inmenso de personajes que hay poco espacio para desarrollar la personalidad de cada uno y esta edición adolece un poco de ello.
Mi segunda crítica al manejo de la historia se enfoca en la falta de sorpresas o elementos que le den emoción a este número. Sin duda hay muchas cuestiones interesantes que se manejan, como el que X-Force queda al descubierto para horror de Nightcrawler, que no puede concebir que Cyclops haya comandado a Wolverine formar un escuadrón de la muerte, pero me hubiera gustado más tener una novedad más espectacular.
Otro detallito es el asunto de qué tantos mutantes se mantienen activos y en pleno uso de sus capacidades extraordinarias. ¿Realmente es necesario que se le ponga un número a dicho tema? Entre que cada tres meses uno muere y otro regresa a la vida, me queda claro que ni los fans ni los escritores tienen claro cuántos quedan por ahí regados.
Por último, debo insistir en que Finch debe dejar de ilustrar a todos los personajes en sus páginas como si éstos fueran asiáticos; ¡No lo son! Ese detalle no sólo hace un poco raro ver a digamos, Angel, como un japonés con el cabello teñido de rubio; me resulta difícil diferenciar a X-23 de Psylocke en la conformación de su rostro, porque la primera no siendo asiática lo parece y termina con un rostro idéntico al de la segunda, la cual sí es asiática.
Tras haber logrado sobrevivir en el futuro al constante acoso del traidor de la causa X (Bishop), Cable y su protegida, Hope, vuelven al presente donde esperan integrarse al resto de los X-Men para culminar lo que el destino les tiene deparado. La sorpresa es que en el mundo actual no son los X-Men quienes les esperan frente a la famosa mansión X, sino las fuerzas del más peligroso de los Sentinels, Bastion, un ser mecánico que surgió de la combinación de Nimrod y Master Mold, y gracias a esta fusión, tiene conocimiento de la importancia de Hope y los planes que guarda Cyclops para ella. Bastion ha planeado detenidamente la caída de Hope y con ella el extermino absoluto de los mutantes a un grado de precisión casi absoluto. El reto para los X, esta vez es muy grande.
Mientras Cable y Hope se las arreglan para escapar de la embestida de las tropas de Bastion, Cyclops tiene reunidos en una misma sala a los X-Men más notorios. La razón es evaluar los daños provocados por el ataque de Selene, quien consiguió matar a tres jóvenes cadetes mutantes y mientras lo hace, queda expuesta una terrible verdad; las luchas constantes de los X los van desgastando lentamente y cada muerte es una pérdida irremplazable en una lucha, donde claramente Cyclops está perdiendo.

Cuando le es revelado a Cyclops que Cable ha regresado del futuro, el líder de los X-Men comienza a posicionar sus piezas en el tablero. El teletransportador llamado Vanisher y la letal Domino son enviados a San Francisco en espera de recibir nuevas órdenes. Rogue y Namor quedan al frente de la defensa de la isla Utopia, convenciendo a Namor de cooperar diciéndole que el más poderoso de los X-Men es requerido para proteger a todos los habitantes, -lo que es música para los oídos del narciso atlante-. Los New Mutants comandados por Cannonball son enviados a bordo del Blackbird a ocupar el espacio aéreo, desde donde pueden asaltar cualquier rincón de los Estados Unidos en sólo unos minutos. Finalmente Cyclops conforma un Alpha Team, cuyos integrantes son Nightcrawler y Magik (quienes permiten mover a los elementos del grupo Alpha con mayor facilidad), Ángel (cuya velocidad aérea le da la ventaja al grupo en labores de reconocimiento), Psylocke (quien aparte de ser una letal combatiente es una psíquica que facilita la comunicación entre las unidades), los rastreadores Wolverine y X-23 y un tanque humano llamado Colossus.
Antes de que el Alpha Team parta, Nightcrawler cuestiona a Cyclops sobre la importancia de la misión. Nightcrawler sabe que Cyclops no tiene ninguna evidencia sustancial de que Hope puede ser la mesías que Cyclops tanto añora. La única respuesta que tiene Cyclops a las dudas de Nightcrawler es que Hope es la última mutante que ha nacido y eso en sí, ya la hace todo un milagro. Dicho esto, Cyclops alienta a sus tropas y las manda al combate.
Dándoles oportunidad de escapar a Cable y Hope, el Alpha Team intercepta a miembros de la Sapien League que se encontraban por liquidarlos. Tras someter a estos sujetos y ver que no guardan información de utilidad, X-23 ejecuta a sangre fría a uno de ellos frente a los sorprendidos ojos de Nightcrawler, quien comienza a cuestionar a Wolverine sobre lo que está pasando.
El cómic cierra con Bastion haciendo contramovimientos a las indicaciones de Cyclops y asignando a sus aliados tareas que según sus planes, concluirán con la extinción de todos los mutantes.
Sinceramente no me esperaba que este primer número fuera uno bueno, pero afortunadamente es el caso. El tono desesperado y dramático de la trama me es muy agradable y todos aquellos fanáticos de los grandes eventos X estoy convencido, terminarán satisfechos al igual que yo con esta entrega. ¡Es el típico crossover X-Men! Y eso significa que la acción desatada que tanto les apetece a los fans de los mutantes está de vuelta otra vez.
Lo que me tiene intrigado es el cuadro que pueden ver en el spoiler, donde se nos revela que uno de los X-Men que aparece en la imagen morirá. Sabemos que en el curso de esta trama habrá pérdidas considerables; uno de los New Mutants debe morir y al menos uno de los X-Men importantes se perderá. ¿Quién puede ser? Mi apuesta está entre Cable (quien acaba de perder su propia serie y de alguna forma, está completando su destino) y el que me parece una víctima mucho más posible, Nightcrawler. ¡Eso me duele en el alma! Pero es lo más lógico, sería un pérdida impactante que ayudará a mantener el interés en el evento. En este número es uno de los pocos personajes que son manejados y dado el tono dramático de su participación y su negativa rotunda a reconocer la necesidad de que X-Force exista, su muerte ayudaría a dividir a los X-Men entre quienes confían en Cyclops y quienes rechazan sus planes. No me queda duda de que Cable terminará estirando la pata, pero de momento Nightcrawler parece que se le va a adelantar…lo cual en realidad no significa mucho, ya sabemos todos que unos añitos después estará de vuelta, como ha pasado con todos los personajes importantes de los X-Men que han muerto antes (Cyclops, Colossus, Jean Grey, etc.)
Mi nota es un 9.0; es una edición muy divertida pero definitivamente está dirigida a los fans de los X. Si no lo eres, quizás no la goces tanto; después de todo tantos personajes y tanta trama detrás pueden hacer complicada su lectura.
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