Reseña: Northlanders No.19 (DC Comics/Vertigo)
Lunes, Agosto 17 2009 Por: Legion
Escritor: Brian Wood; Arte: Danijel Zezelj; Portada: Massimo Carnevale.
Otra vez he decidido correr el riesgo de alejar la atención de ustedes, mis queridos lectores, de historias desarrolladas en un ambiente mainstream, para hablarles de una de las mejores colecciones que puedan haber. Por supuesto me refiero a Northlanders, de Brian Wood.
Tres mujeres se encuentran atrapadas tras ruinas amuralladas, rodeadas de enemigos dispuestos a torturarlas sin fin. En los últimos días de la era vikinga, mientras el pillaje sajón arrasa las tierras nórdicas, las tres han optado por luchar en busca de su independencia en una era que niega la libertad al sexo femenino, en tanto se rebelan contra el sistema patriarcal que las comprime. Inteligente, sensible, emocionante y envolvente, Northlanders No.19 llega a nosotros como uno de los mejores números de la colección.
Brian Wood narra a través de las páginas de Northlanders , historias de vikingos cuyos temas centrales se mantienen frescos a pesar de las muchas centurias transcurridas desde los días en que estos hombres rondaban la Tierra. Esto es plenamente intencional; Wood refleja los tiempos modernos de una manera muy sutil con el fin de criticar dolencias universales en la sociedad humana, que sin importar el paso de los años, se mantienen presentes.
Los personajes que circulan en el interior de Northlanders nos resultan familiares gracias a este ingenioso manejo de la trama. En esta ocasión Wood nos habla de situaciones a las que no somos indiferentes como sociedad, y estos temas son la libertad y la opresión femenina, la cual se mantiene vigente gracias a la poca consideración que se le tiene a la fuerza laboral femenina, a pesar de ser la que mantiene el mayor número de hogares en el mundo, y está aunada a una pobre representación jurídica y otros factores denigrantes de quienes son el motor impulsor de la actividad humana en todos los sentidos posibles.
Un resumen de esta lectura iría así: Tres mujeres han perdido a sus esposos a manos de los invasores sajones. Ante la posibilidad de morir ultrajadas, éstas optan por rebelarse a su destino, armarse y enfrentar a los agresores, a pesar de que los esquemas sociales dictan que están condenadas.
La tensión está presente en cada página, mientras hordas de sajones rodean a la tercia de rebeldes. Los diálogos conceden una voz única a cada una de las protagonistas y éstas cobran vida gracias a ello, haciéndolas personajes únicos cuyas intenciones nos son plenamente comprensibles y con cuya causa es imposible no simpatizar.
Todo en uno, el arte cierra el círculo a buen modo. Los rostros no son distinguibles, y de hecho todas las escenas son confusas, mas todo ello lejos de caer como desgracia, fuerza al lector a introducirse aún más en la lectura mientras los trazos en conjunto con la paleta de colores utilizados para iluminarlos, pintan escenas oscuras, con una terrible espada de Damocles pendiendo del cuello de las heroínas. Advierto que el dibujo es la clase de obra que aquellos que no disfrutan presenciar en las publicaciones de Vertigo hallarán espantoso, cosa que considero lamentable pues las emociones que pretende inspirar el escritor quedan plenamente reflejadas en la lectura.
Lif (una joven e impetuosa vikinga), Thyra (la mayor de las tres y su líder) y Grettr (dueña de un amplio conocimiento herbolario) han logrado sobrevivir a la envestida sajona aprendiendo a matar y defenderse en el proceso.
Rodeadas en su muralla, la lectura comienza con una discusión entre las tres respecto a lo que deben hacer con los seis cadáveres de los enemigos que arrasaron en el número anterior. En estas primeras páginas podemos ver cómo Wood inmediatamente desacredita el machismo exacerbado que permea las lecturas de vikingos, a favor de una opción más inteligente y aterradora. Mientras Lif desea desmembrar los cadáveres de sus adversarios para saciar su sed de sangre y colgar los restos sobre las paredes de la muralla para aterrar a los sajones, Thyra ofrece una alternativa más prudente, que consiste en desaparecer los cuerpos para que en el momento en que las tropas enemigas al fin logren penetrar sus defensas, no encuentren nada de sus aliados y teman el destino desconocido al que tuvieron que enfrentarse. El raciocinio de Thyra responde a su vez a la necesidad práctica de supervivencia, ya que exhibiendo miembros mutilados sólo provocaría la ira de sus adversarios, y lo contrario evoca el miedo a lo misterioso y prevé el eventual fallo de su causa ante lo imposible, contrario a lo que dictan los convencionalismos masculinos que claman sostener la lucha hasta la muerte; concepto que es por demás estúpido.
Después emprenden los preparativos para la siguiente etapa de su plan. Grettr reúne hongos para preparar el brebaje con el que los hombres llamados Bersekers (guerreros que se enfrascaban en la batalla sin armadura para tener mayor libertad de movimiento y se caracterizaban por su arrojo y total falta de miedo, en parte debido al valor infundido por las drogas) se preparaban para la lucha. El fin de consumir la bebida no es tener a las tres listas para saltar a la masacre, sino nuevamente uno más práctico, que tiene que ver con una escalinata que da al mar y se encuentra escondida a los ojos de sus adversarios.
Cuando las tres se encuentran enlistando sus últimas reservas, un monje viaja al límite de la muralla y comienza a recitarles pasajes de la Biblia que hablan del sometimiento de la mujer ante la voluntad divina y patriarcal. Mientras el monje lee la sagrada escritura, las mujeres le recuerdan que su dios “piadoso” y su causa, sirvió de pretexto para quemar niños vikingos en las estacas y asesinar familias en sus camas, desacreditando así la presencia de Dios entre las filas sajonas.
Tras burlarse del monje, una nueva embestida sajona llega desde el mar, consistiendo ésta de nueve guerreros experimentados que parecieran suficientemente fuertes como para doblegar a tres combatientes novatas. Con lo que no cuentan estos guerreros, es con la mentalidad práctica de las tres, que usan la superstición de los sajones sobre el mar en su contra y los suman a la súbita calma que les da el estar en ventaja psíquica, ya que sus enemigos luchan por primera vez con mujeres que a diferencia de ellos, no tienen el pánico reflejado en sus rostros.
La lucha nuevamente termina a favor de las tres, y aquí es donde el escritor le da el toque de gracia a su lectura, que la lleva de lo bien orquestada, a lo auténticamente excepcional y memorable. En vez de conducir a las tres guerreras a una última batalla donde les sea imposible sobrevivir a un continuo asalto proveniente de todos los flancos, las guerreras deciden huir y conservar sus vidas. Bebiendo su té de hongos, las tres ganan la chispa de valor restante para cruzar el mar y alejarse de la batalla, o más bien Lif y Grettr, ya que Thyra decide tomar otra ruta para poder esconder las riquezas que tienen en su poder y poder reclamarlas otro día.
El plan de Thyra consiste en atravesar el campamento sajón en medio de la noche, colmada de té como para estar lo suficientemente aislada del peligro al que enfrenta. Ante la visión de una mujer empapada recorriendo sus bastiones, los sajones nuevamente caen presa de sus miedos y no conciben la idea de un enemigo tan temerario que no sea una aparición sobrenatural, caen de rodillas y rezan por sus almas.
Pasados los años las tres nuevamente se encuentran, ejerciendo un oficio de hiladoras, sin esposos o hijos que las aten a preceptos sociales y con suficientes riquezas como para llevar una vida modesta y tranquila. Wood concluye esta historia tomando las andanzas de sus heroínas como inspiración para la creación de las mujeres que en el folklore son la representación de los augurios; tres damas de distintas edades que trabajan los hilos del destino, las Erinias, inmortalizando a sus protagonistas en el mundo de los mitos. ¿Qué mejor tributo para tres creaciones tan magistrales?
Fue una absoluta delicia este arco argumental llamado The Shield Maidens. Definitivamente es obligatoria la lectura del número 18 para disfrutar plenamente de la historia y poder captar el proceso de maduración por el que atraviesan las tres actrices que relatan esta épica, así que por favor, si alguien gusta acercarse a esta publicación, háganlo con la intención de completarla debidamente. ¿Mi calificación? Aunque noto ciertos errores en el desarrollo, donde los diálogos llegan a ser un poquito carentes de contenido en algunos segmentos y el arte estoy convencido que no será glorificado por las masas, me siento casi convencido de darle un 10 a esta edición y su anterior tiraje; sin embargo, como no quiero que nadie pueda llegar a desilusionarse, dejo mi nota en 9.5 y a unas décimas del 10, que significa perfección y en casi dos años de hacer reseñas, representa el tercer cómic en alcanzar tan alta calificación. Ese es mi homenaje a esta singular narrativa.
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