Reseña: Kick Ass No. 2 (Marvel/MAX)
Miercoles, Abril 23 2008 Por: Legion
Escritor: Mark Millar; Arte y portada: John Romita Jr
Kick Ass No. 2 nos relata la historia de un estudiante de preparatoria quien decide que de todas las carreras y oficios el mejor es... ser superhéroe (digo, ¿por que nadie más lo había pensado?) En el número anterior vimos la desgarbada, brutal y asquerosamente violenta golpiza que este pobre recibió a manos de un grupo de vándalos de corta edad. Nuestro héroe sufre una derrota tan dramática, que podría arruinar su vida. Sufre como “bendito” (y digo MUCHO) durante el arduo trabajo que con lleva la recuperación. Durante todo el cómic pueden observarse los arduos esfuerzos y las obvias razones por las cuales ser superhéroe tiende a no ser una profesión duradera (y con malas prestaciones... creo). Sin embargo el arduo trauma y el esfuerzo rinden sus frutos para este increíble cómic con momentos inesperados y emocionantes escenas.
Durante todo el cómic el trabajo de regresar a la normalidad, el trauma físico, el esfuerzo emocional, las arduas horas de rehabilitación, de cirugías para que pueda recuperar la movilidad en las piernas y logrando que a duras penas pueda volver a caminar después de meses de ardua labor e incluso después de la visita de su madre muerta a la sala de hospital (no señor, no alucinamos) cortesía de los analgésicos locales con viaje todo pagado a “pasolandia”... ¡El niño decide que todo el esfuerzo no vale la pena! (por que seguro es divertido pasar por todo eso).
Después de hacer las pases consigo mismo y renunciar a todo aquello que lo relaciona con un superhéroe (quemando de paso sus cómics en un bote a fuego vivo), acepta la inherente realidad de que... ser superhéroe es la opción ¡por segunda vez! Vuelve a ponerse su traje de superhéroe, pero esta vez con resultados aun más... interesantes (ouch).
El cómic en sí esta muy bien estructurado, John Romita Jr. (súper estrella de Marvel, famoso por su labor en Spider-Man, X-Men y la reciente World War Hulk) realiza muchos dibujos que están ahí, sólo ocupando espacio con la única finalidad de demostrar el vacío de la vida del personaje hasta que entra la acción de ser superhéroe. La sensación que deja es que no hay nada que hacer entre un momento trajeado y otro, sin embargo en las situaciones importantes los recuadros realzan mucho, dando imágenes profundas e incluso posturas típicas del superhéroe que vencen al mal y se le enfrenta con valentía y arrojo. Mark Millar por su lado nos brinda su mejor trabajo desde sus días en Authority, Wanted, Civil War y el asombroso The Ultimates. Este cómic es digno de ser condecorado de la misma forma en que sus mencionados éxitos lo han sido. Una historia bien estructurada que te hace sentir el dolor de la derrota, la ansiedad y la frustración en cada cuadro.


