Reseña: Justice Society of America: Kingdom Come Special Magog (DC comics)
Miercoles, Diciembre 10 2008 Por: Legion
Escritor: Peter J. Tomasi; Arte: Fernando Pasarin; Portada: Alex Ross.
La semana pasada vimos el primero de los tres especiales dentro de la serie Justice Society of America, dedicados al retorno del mundo de Kingdom Come. No tan interesante como la edición protagonizada por el Superman de KC, en el presente especial al menos tenemos la oportunidad de conocer más sobre los orígenes del héroe que desató toda la maldad que conlleva el fin de la era de los héroes y además, tenemos una historia extra que vincula los eventos en Legion of 3 Worlds, con el resto del universo DC.
Peter J. Tomasi (Black Adam: The Dark Age, Final Crisis: Requiem, Green Lantern Corps) es regularmente un buen escritor, y aunque en el presente cómic no decepciona, no desarrolla tampoco una gran historia y en parte culpo de ello al bizarro desarrollo del trasfondo.
Kingdom Come es la historia de los últimos días de un mundo, donde los héroes viven el libro de las revelaciones y las leyendas son ahora viejos cansados. El que repentinamente esta realidad alternativa haya sido incluida en el universo DC regular, ha sido un inesperado, más si tomamos en cuenta que Kingdom Come es considerada una serie de culto y por tanto, cualquier modificación o inclusión a esta saga es sumamente criticada por los fans.
Peter J. Tomasi se quedó con la responsabilidad de narrar la historia de un personaje del que nunca supimos mucho, proveniente de una historia ya conclusa y para colmo, que ya ha venido creando un trasfondo en las páginas de Justice Society of America, bajo otra identidad.
Así es como nos llega este especial dedicado a Magog, donde aprendemos más sobre los orígenes de éste y su ansia homicida. La historia tiene un desarrollo extraño y se suscitan un par de estupideces increíbles, pero en general se establecen las bases para explotar más al personaje y desarrollar una trama más divertida a raíz de la coalición de mundos.
Fernando Pasarin como artista brinda una labor pasable, tirándole a mediocre. Se puede leer el cómic gracias a que el arte no es una cosa vomitiva, pero cerca estuvo de serlo y me sorprende del artista, supongo que esta edición especial fue un proyecto muy apresurado y por tanto se presentaron dificultades.
Magog y los miembros de la Justice Society que han decidido acompañarlo en su búsqueda por justicia sin importar la sangre que se deba derramar, se topan con un rio cuya corriente arrastra cientos de cadáveres e inmediatamente se lanzan e persecución de los culpables.
Río arriba, los héroes descubren a una milicia congolesa intoxicando la corriente con cápsulas de cianuro. Se inicia una batalla que favorece a los héroes y rumbo al final de ésta, Magog se encuentra por asesinar a los militantes cuando Gog (el “dios” al que sirve) para el conflicto y ejerce su radical visión de lo que debe ser justicia.
Al terminar esta misión, Magog intercepta un comunicado de su ex unidad militar, a la que solía servir antes de unirse a la Justice Society. Notando que se encuentran en peligro, se dirige a socorrerlos mientras recapitula momentos clave de su pasado.
Magog encuentra a toda su unidad masacrada y reacciona con extrema violencia. Tras vengar a sus compañeros, regresa a la compañía de la JSA, donde lava su sangre en el rio emponzoñado.
Este cómic cuenta con una historia adicional, donde se nos revelan parte de las razones por las que Starman viajó del futuro al presente, enviado por la Legion of Super-Heroes.
Pues bien, la trama se siente forzada, el hecho de que Magog porte consigo una radio para saber que está haciendo su unidad todo el tiempo y alcance a viajar a donde se encuentran y regresar a al auxilio de la Justice Society es un claro ejemplo de ello; simplemente fue muy ilógico. Si a ello aunamos la última historia dedicada a Starman que crea más suspenso que responder dudas, realmente la publicación no contó con muchos elementos llamativos.
Y aun así no fue tan mala, le daría un siete de calificación si fuera posible, pues a final de cuentas fue entretenido este cómic. Sólo hago un paréntesis, Magog resulta ser descendiente del presidente norteamericano más celebrado del siglo 20, me refiero a Franklin D. Roosevelt.
Roosevelt es considerado casi un héroe a pesar de su prejuicio por los afroamericanos… me parece un tanto desagradable el que vinculen a un personaje imaginario a una figura política, en especial una con tanta cola por pisar como ésta.


