Reseña: Green Lantern Corps No.43 (DC Comics)
Lunes, Diciembre 21 2009 Por: Legion
Escritor: Peter J. Tomasi; Arte: Patrick Gleason; Portada (s): Patrick Gleason y José Ladrönn.
El mes pasado en Green Lantern Corps, tuvimos una de las muertes más crudas que he visto en todo lo que llevo leyendo cómics debido al magnífico manejo con que fue narrada. Este mes afrontamos las consecuencias de tal fallecimiento, echando un vistazo a la reacción del más inconforme de los Linternas Verdes una vez que pierde por completo los estribos; ¡Es BRUTAL! Si alguien quería presenciar una carnicería de zombies, aquí tienen la mejor del mes, entre otras sorpresitas.
Green Lantern Corps No.43 es la edición de Blackest Night que me ha dejado con el sabor más agridulce en la boca. Por un lado tienes toneladas de acción; suficientes como para que suban las pulsaciones de tu corazón a un ritmo acelerado por lo que resta del año; sin embargo, tienes un giro en la trama que sólo puedo calificar como absurdo.
Para explicar a qué me refiero, aquellos que no gusten que les arruine la lectura, pueden parar de leer esta reseña justo aquí y retirarse a leer el cómic felices de no tener un anticipo de la historia.

Para los que se quedaron, la cosa es simple: revivieron a Rayner. La muerte de este personaje fue dolorosa, fue inesperada y muy espectacular. Sin embargo, todo lo logrado en la edición anterior se echa por tierra en este número, y eso es muy de mi desagradado. No me lo tomen a mal, me gusta mucho el personaje, pero mi eterna discusión es: ¿de qué sirve una muerte que no dura? Una escena espectacularmente lograda como fue la que vimos en Green Lantern Corps No.42, se pierde para siempre con este súbito cambio.
De ahí en fuera mis respetos para Patrick Gleason. Su Guy Gardner se ve aterrador, frenético y violento como pocas cosas pueden llegar a impactar de ese modo. Una combinación de colores primarios y unas ideas muy originales hacen del sujeto una auténtica máquina de matar muy memorable. ¡Y ojo! Hasta donde yo recuerdo, ésta es la primera vez que vemos a un usuario del anillo rojo crear estructuras con su sortija, lo cual significa una interesante aportación a los mitos alrededor de las fuerzas de dicha arma.
Continuamos la acción justo donde ésta quedó suspendida en el número anterior, con Kyle Rayner muerto mientras Soranik y Guy Gardner corren a auxiliarlo.
Con la vida escapando del cuerpo de Rayner, Gardner hace todo lo que está a su alcance con su inmensa fuerza de voluntad por evitar que el anillo de Kyle abandone la mano de su amigo, en tanto Soranik trata de curar sus heridas. Todo parece imposible y mientras Soranik obra sus artes, una ola de anillos negros viene a reclamar el cadáver de Kyle.
Guy cede ante la furia que siente y un anillo rojo (el abandonado por Vice) clama la voluntad de Gardner. Guy desata su ira sobre los Black Lanterns y estando ahora armado con dos anillos, realiza una masacre espectacular.

Munk (usuario del poder de la sortija índigo) auxilia a Soranik en sus labores de rescate para luego, recibir a su vez auxilio de algunos de los Green Lanterns que quedan en pie, los cuales parecen no ser suficientes como para despejar el área.
La criatura llamada Krybb (portadora de un anillo amarillo) y Miri (de las Star Sapphire) descubren con horror que los huérfanos de los Green Lanterns que habían sido protegidos por Krybb, son ahora un montón de cadáveres al servicio de las sortijas negras. Krybb pierde de los estribos y ataca a Miri, quien lo somete usando el poder de la luz violeta hasta que siente un llamado proveniente de su arma, quien la lleva hasta donde “el amor peligra”. Krybb se libera y trata de detener a Guy Gardner, quien está ejecutando a los Black Lanterns con una saña sin igual.
La lucha entre Krybb y Gardner se detiene en el momento en que el primero le arranca un brazo a Krybb y comienza a ahogar a la criatura con éste, forzando el apéndice a entrar por su garganta.
Miri utiliza el poder de la luz violeta para conectar la energía vital de Kyle y Soranik; dos personas que se aman y por tanto, son sujetas de las fuerza sobrenaturales de la luz violeta. Esto restaura a Rayner a la vida, quien recupera su anillo y está nuevamente listo para volver a la carga. El cómic cierra con un halo de esperanza para los Linternas Verdes, quienes son reforzados por el más masivo de sus miembros; ¡Mogo! ¡El planeta viviente!
Fue una interesante entrega, pero a final de cuentas una descorazonadora. Esta edición de Green Lantern Corps pierde fuerza a causa de que da un giro monumental al estado crítico y desesperado en que se encontraban los Linternas Verdes, por lo que se disipa parte de la esencia tan alarmante que había generado una excelente lectura… si a eso le sumamos el regreso de Rayner, parece que esta serie ha perdido su “relámpago”, que la hacía atronadoramente impactante. Mi calificación es un 8.0, porque a fin de cuentas no deja de ser una publicación divertida, pero una edición como la anterior, eso dudo que lo volvamos a ver.
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