Reseña: Fall of the Hulks: Alpha No.1 (Marvel Comics)
Lunes, Diciembre 14 2009 Por: Legion
Escritor: Jeff Parker; Arte: Paul Pelletier; Portada(s): Ed McGuinness y David Finch.
El siguiente arco argumental en la saga del gigante verde (y no me refiero al que vende chícharos) comienza aquí, con Fall of The Hulks: Alpha. Años atrás quien bien puede ser el mayor enemigo de Hulk, el satánico Leader, convocó a varias de las mentes criminales más brillantes de universo Marvel para conformar una cofradía siniestra que tuviera por objetivo reunir las riquezas perdidas con las llamas que consumieron la biblioteca de Alexandria. Años después, Leader descubre los frutos de las pesquisas celebradas en el pasado y ahí inicia esta apocalíptica aventura, que parece tener un buen despegue.
Jeph Loeb, alguna vez el respetado escritor ganador del Eisner por Batman: The Long Halloween y Batman: Dark Victory, e inclusive nominado al Emmy por su colaboración en la serie de tv Heroes, batió record mundial en el mundo de la mediocridad por su labor en Ultimatum; ¡El peor evento Marvel de la DÉCADA!
Greg Pak, simpático sujeto que iba imbatible por el título de “escritor del peor evento Marvel de la década” por su labor en World War Hulk, hasta que Jeph Loeb le mostró que se podía hacer todavía más mal, escribiendo Ultimatum. ¿Qué pasa cuando este par de mediocres juntan sus mentes “creativas”? Con ustedes: ¡Fall of the Hulks! Que tiene todo el potencial para ser la peor historia del siglo o, milagrosamente, salvar la buena imagen del gigante verde de ser vilipendiada hasta el final de los tiempos.

Sinceramente, no he seguido últimamente las historias de Hulk. Tomé algunos de los números escritos por Pak y otros de los elaborados por Loeb y lo que leí desafiaba a tal modo el límite de lo absurdo, que decidí jamás volver a acercarme. Quizás tuve mala suerte, quizás tome las peores ediciones o soy muy cuadrado como para verle lo fabuloso a leer las historias de un sujeto grandote y rojo que se hace llamar Rulk y que se dedica (literalmente) a trapear el piso con todos los superhéroes del universo Marvel.
Sin embargo veo que no todo está perdido, ya que Jeff Parker parece ser el escritor adecuado para hacer algo coherente con toda la sarta de estupideces que las historias de Hulk suelen ofrecer. Parker reúne a un grupo de villanos de tercera categoría y nos narra las aventuras de estos a través de los años, en tanto tratan de hacerse con el control de la Biblioteca de Alexandría. Es una historia que recorre décadas de historias Marvel de una manera casi melancólica, pero muy agradable con pequeñas sorpresas regadas en el contenido, como el motivo de la llegada del Beyonder a la Tierra o una breve pista sobre el origen de Rulk.
Los diálogos son totalmente dignos de engalanar el contenido de cualquier cómic ochentero, y salpican el típico sobre dramatismo de las historias de superhéroes de dicha era, haciéndolo bastante agradable.
Sin embargo lo que me dejó atónito es que un personaje como M.O.D.O.K. pueda ser una amenaza seria y divertida. Estamos hablando del súper villano con la apariencia más ridícula de todas, entre todos los malvados que puedan haber por ahí y que además, para sumar a su buena fama, suele ser el costal de práctica de gente como el Captain America, Iron-Man o héroes con menos fama y categoría, como los New Warriors. Que M.O.D.O.K. pueda ser aunque sea ligeramente entretenido, es algo que de verdad me deja sorprendido.
De ahí en fuera los defectos son bastante obvios y no veo mucho caso en comentarlos. Esta es una historia demasiado “loca” y a menos que te sientas muy nostálgico o te guste lo que han sido las historias de Hulk a la fecha, te sugiero que mejor corras a tomar un número de Invincible que tiene todo el sentimiento a de la “silver age”, pero sin simios inteligentes y tipos con una cabeza tan grande que es un milagro que no se hayan roto el cuello solos… aunque pensándolo bien, esa es la clase de cosas que verás en Invicible…
El arte de Pelletier por su parte continua siendo material alucinante y sinceramente muy agradable. Tras haber leídos War of Kings me quedé con muchas ganas de tener acceso a más material producido por este señor (y confieso que fue la razón principal del por qué tomé este ejemplar). Pelletier es un artista que es requerido con urgencia en algunas de las publicaciones más famosas de Marvel, fácilmente levantaría las ventas de cualquiera de ellas.

Muchos años atrás, un grupo singular se reunió para recuperar los tesoros perdidos cuando ardió la biblioteca de Alexandria; el fundador de los Frightful Four, The Wizard, uno de los afamados Masters of Evil, Egghead, el creador del mortal Awesome Android, The Mad Thinker, el viajero espacial siempre acompañado de sus fabulosos chimpancés, Red Ghost y finalmente The Leader, un sujeto que fue sometido al poder de los rayos gamma y en lugar de desarrollar una masa muscular desproporcionada como Hulk, cuenta con un anonadante intelecto maligno. Todos estos sujetos en conjunto, forman la asociación criminal llamada Intelligencia. En este espacio hago una pausa en la reseña para señalar que tan ridícula es esta unión de villanos; ¿Quién podría sentir respeto por esta colección de perdedores? Es como si el escritor se hubiera dispuesto a localizar a los más ridículos personajes en Marvel comics y decidiera reunirlos para forzar a los lectores a arrastrarse de risa ante esta amenaza. ¡Un sujeto que habla mal el inglés y lo acompañan un montón de súper changos! ¡El tipo que se hizo famoso por trabajar con el “Amo del Pegamento”! ¡Un villano con una cabeza del tamaño de diez melones! Esto definitivamente, huele a Loeb…
Las hazañas cometidas por esa alianza del mal, son narradas por The Leader quien relata el paso de los años y los logros que fue consiguiendo este grupo, muy similar a la manera en que fueron reveladas las aventuras de los Illuminati.
Su primera misión los llevó a la fortaleza de los Eternals, súper seres inmortales en buena parte responsables por la existencia de los superhéroes modernos. En esta hazaña no sólo lograron rescatar buena parte de los tesoros perdidos, se hicieron con el control de varias armas entre las que había un autómata con la forma de Hulk, capaz de absorber energía cósmica y que tiene mucho que ver con el famoso Hulk rojo.
Tras tomar los tesoros, esta cábala de villanos solía trasportar las riquezas obtenidas a Latveria, donde el Dr. Doom las protegía para beneficio de la comunidad.
Con el paso de los años, The Leader relata varios hechos entre los que se presenta la muerte de Egghead (quien cayó a manos de una flecha de Hawkeye; ¡Vaya forma estúpida de estirar la pata!) y como éste fue reemplazado por un sujeto todavía más ridículo; ¡M.O.D.O.K.! Una cabezota enorme, estancada en una silla que parece un retrete volador. Si alguien creía que esta historia no podía ponerse todavía más tonta, siento decepcionarlos…
Así es como el tipo que quiere dominar al mundo usando orangutanes belicosos, el sujeto con la barba de chivo y casco en forma de juguete sexual, el villano con el corte de cabello al estilo “los tres chiflados”, la cabezota del retrete volador y la abominación con melones atorados en el cráneo se dispusieron a arrebatar los tesoros ocultos en las tierras de Black Panther y en la oculta Atlantida, cosechando el éxito en cada misión sin que sus enemigos se enterasen de sus logros.
Es en este proceso en que nos enteramos que los villanos se llegaron a topar con poderes como The Beyonder (y de hecho, se supone que Beyonder llegó a la Tierra por culpa de los experimentos de Intelligencia), el que muchos súpervillanos como Sandman o Klaw fueron rescatados de a muerte por estos amigos, o el que The Leader mantenía el cuerpo de la difunta esposa de Banner, Betty Ross.
Una vez que concretaron todas las misiones y con el saber de la biblioteca de Alexandria en su poder, Doom los traicionó a todos y se quedó para sí todo el conocimiento, forzando a The Leader a huir y ocultarse durante mucho tiempo.
La soledad de Leader acaba el día en que M.O.D.O.K. se presenta con una nueva arma. Habiendo aprendido mucho sobre la energía cósmica y la fuerza de los rayos gamma, M.O.D.O.K. sabe cómo crear un Hulk más cooperativo con los planes de la difunta alianza de villanos; un Hulk que todos sabemos, tienes la tés rojiza…
Lo que leí fue divertido, por lo que le doy a Fall of the Hulks Alpha un 8.5 de nota. No es un cómic que sinceramente pueda recomendar, creo que sería la clase de lectura agradable para adolescentes. Gente muy metida en la historia del universo Marvel o los que en verdad disfrutan las historias actuales de Hulk; así que si no te consideras dentro de una de esas categorías, mejor evádelo. Yo por mi parte quedé intrigado y parece ser, que muy en contra de mis expectativas, estaré leyendo Fall of the Hulks.
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Skaar Son of Hulk No.1
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Ultimatum No.5


