Reseña: Fables No. 72 (DC Vertigo)
Monday, April 07 2008 Por: Legion
Escritor: Bill Willingham; Dibujante: Mark Buckingham; Portada: James Jean.
Había esperado con ansias el momento para hacer esta reseña dedicada a mi cómic favorito (¡El mero mero!), Fables de Bill Willingham es una historia que narra las peripecias de los distintos personajes de los cuentos de hadas como Caperucita Roja y el Lobo feroz, Blanca Nieves, El Mago de Oz o Hansel y Gretel en el mundo real, viviendo existencias que van desde lo cotidiano, hasta lo increíble, uno de los pocos (muy, muy pocos) cómics que pueden presumir haber obtenido 11 premios Eisner y que nunca han sido aburridos, ni siquiera un solo número.
Los personajes son conocidos por todos nosotros desde nuestra infancia y verlos en un ambiente cotidiano, con problemas de trabajo, maritales y unos mucho más delicados hacen de este cómic una experiencia sensacional. Siempre hay más detrás de cada cuento de hadas, desde su historia original que es re-detallada (generalmente con muchos detalles inesperados o turbios), hasta sus vidas contemporáneas, que siempre son muy divertidas.
La trama es muy variada y parte con una comunidad de personajes de cuentos de hadas exiliados al mundo mundano por un terrible emperador que había consumido sus reinos, carentes de hogar se reúnen y deciden formar un paraje para los exiliados, una comunidad llamada Fabletown, con un representante que haga las veces de Alcalde, leyes y varios servicios burocráticos. La gama de personajes incluye a todos (y digo: TODOS los personajes de los cuentos de hadas), que aparecen regularmente en el número, algunos ejemplos de los miles y miles de personajes serían: Prince Charming (el famosísimo príncipe azul de las historias de La Bella Durmiente, Blanca Nieves y Cenicienta) un vividor sin escrúpulos que se dedica a seducir mujeres y robarles sus fortunas, Bigby (el lobo feroz de Caperucita y Los Tres Cochinitos), que es el alguacil del pueblo y un fumador compulsivo, Cenicienta, una dama fría que se encarga de hacer el trabajo sucio para Fablewotn como espía y Pinocchio, la marioneta que quería ser un niño de verdad y que vive ahora frustrado por que jamás llego a crecer a una edad que le permitiera...tener relaciones sexuales (pobre diablo...)
¡Cenicienta vuelve! Encargada con la tarea de recuperar un misterioso paquete, Cenicienta viaja hasta Argentina armada con sus habilidades para engañar, seducir, torturar, asesinar y detonar cualquier persona o problema. Después de una demostración que harían que el 007 o Mr. Bourne se sintieran niñas exploradoras, Cenicienta recupera el paquete (que resulta ser Pinocchio). Los dos, sin medios para contactar las oficinas de Fabletown, se dan a la huida hasta llegar a Santiago de Chile donde son retenidos por el siniestro y misógino Hansel, que pretende extraer de Cenicienta los planes de Fabletown para iniciar las hostilidades contra el imperio. El cómic cierra con una de esas sorpresas de las que a Willingham le encantan: ¡el ataque final contra el imperio ya ha comenzado!
Es imposible que no te guste Fables, son los personajes que conociste de toda la vida en historias que son una mezcla entre drama, violencia, fantasía, humor y romance. Bill Willingham ha dado uno de los dos o tres únicos cómics que se me pueden ocurrir, en contar con el inmenso mérito de haber escrito 72 brutalmente asombrosos números, que no te permiten decepcionarte aunque eso pretendas. El arte ha pasado ya por algunos de los mejores talentos que hay (sobre todo aquellos que gusten de un arte de verdad excepcional, pueden conseguir 1,000 Nights of Snowfall y enterarse de que fue de los siete enanos, el pasado espantoso de Flycatcher y cómo la bruja de Hansel y Gretel fue rescatada por Red Rose y su hermana Blanca Nieves), Mark Buckingham sin embargo ha sido el talento principal de la serie durante varios años y aunque es bueno, no me parece lo suficiente con sus trazos burdos y deja a Fables requiriendo de un nuevo dibujante. Sin embargo, a pesar de sus faltas el dibujante ha sabido rediseñar y adaptar a estos personajes en una época moderna con vestuarios y cambios de imagen bien trabajados, además de darles un buen toque humorístico, sin importar la inmensa crudeza con la que el escritor suele impactarnos. Este cómic es sensacional, lo ha sido ya varios años y sigue por buen rumbo (aunque debo reconocer que el último arco argumental de Flycatcher no me pareció tan bueno), de hecho, estamos a un mes de que estalle la guerra entre el Imperio, Fabletown y los aliados de los últimos, promete mucho esa historia y servirá para cambiar radicalmente el rumbo que iba la serie.



