Reseña: Doom Patrol No.1 (DC Comics)
Miercoles, Agosto 26 2009 Por: Legion
Escritor: Keith Giffen y J.M DeMatteis; Arte: (Doom Patrol) Matthew Clark, (Metal Men) Kevin Maguire; Portada (s): Matthew Clark y Kevin Maguire.
La Doom Patrol es considerada todavía el equipo de superhéroes de donde los X-Men fueron inspirados. Causando gran impacto en la conclusión de su serie original, donde todos los protagonistas mueren, aquí viene una encarnación más del grupo de mártires que ha venido teniendo mil versiones en los últimos tiempos.
El equipo original vuelve en su totalidad. Negative Man, el hombre que puede desprender una entidad compuesta de energía abandonando su cuerpo por un tiempo limitado, Elasti-Woman, la mujer que puede crecer en proporciones desmesuradas y Robotman, un hombre que vive atormentado por el fantasma de su cuerpo y ahora su cerebro vive atrapado en una prisión robótica. Como siempre, guiados por The Chief, el escritor Keith Giffen regresa a la carga con la Doom Patrol y una pequeña historia complementaria, sumamente hilarante de los Metal Men.
La Doom Patrol es gracias a Grant Morrison, una de las franquicias que prefiero en el mundo del comic-book. Lamentablemente desde los días de Morrison, este grupo de superhéroes ha tenido un éxito marginal a través de las múltiples re ediciones de esta escuadra de aventureros condenados.
La historia de estos personajes es muy compleja. Se dice que sirvieron de inspiración para crear a los X-Men, mas a su vez la Doom Patrol parece haber sido inspirada en los Fantastic Four. Siempre controversial, causó gran impacto entre los fans cuando en el número 121 de su serie original todos los personajes murieron.
Ahora tenemos a los fundadores del equipo de vuelta. Esto ya es en sí un gran misterio para mí, pero con tantos cambios que ha sufrido la continuidad del universo DC, quién sabe si estos superhéroes estuvieron muertos en algún momento.

Pero entremos en materia y hablemos del número. En un sentido muy general, es una edición divertida. Tenemos mucha acción en un principio, los personajes posteriormente son presentados de una manera creativa y en general, la lectura está bien balanceada entre bromas ocasionales y la habilidad de Giffen para narrar las andanzas de un grupo de fenómenos incomprendidos.
Los protagonistas no son muy carismáticos y les queda un largo recorrido para ser memorables basados en la interpretación de Giffen, pero son enigmáticos y hay tela de dónde cortar gracias a la labor de quienes tuvieron antes en sus manos esta franquicia, como para desarrollar héroes muy icónicos.
¿Lo malo? Empecemos por que la historia inicia con mucha violencia y un trasfondo del cual los personajes parecen estar bien enterados, pero los lectores no. ¿Qué son los monstruos morados? ¿Quién es su nueva enemiga? Esa y otras preguntas quedan pendientes en tanto uno de los miembros de la Doom Patrol muere, sin que esto tenga la menor relevancia.
Luego pasamos a una escena donde el personaje más irritante que he visto en lo que va del año (el terapista del grupo, un hombre que se hace llamar Padre Leslie) comienza a tratar de entablar un diálogo enriquecedor con cada miembro de la patrulla. Los diálogos son extensos y tristemente pobres en contenido real. No se nos revela mucho sobre la personalidad de los protagonistas, ni de sus motivos, y en general, de nada.
Para complementar el paquete hay una mini historia de los Metal Men realizada por Keith Giffen, J.M. DeMatties y Kegin MaGuire, y esto sí es pero MUY bueno. Estos genios que nos brindaron las hilarantes aventuras de la Justice League International en los años 80tas, vuelven a la carga con la misma idea que hizo tan popular su JLI; o sea: ¡Mucha comedia! Para tratarse de un complemento de apenas diez páginas, es uno increíble con un desarrollo movido, entretenido y que motiva a reír.
Lo mejor de esta edición fue el arte. Matthew Clark tiene unos magníficos trazos muy dinámicos que simplemente embellecen la lectura y la hacen muy atractiva. Kevin Maguire complementa el comic ilustrando las aventuras de los Metal Men, con el mismo estilo con que realizó Formerly Known as the Justice League, y éstos, con sus magníficas expresiones faciales y tramas alocadas, invitan a la carcajada suelta.
Comenzamos nuestra lectura con la Doom Patrol (conformada en estos momentos por Negative Man, Elasti-Woman, Robotman y dos personajes creados por John Byrne, Nudge y Grunt), investigando un complejo donde unos extraños monstruos morados están siendo producidos en masa.
En medio de la pesquisa (y con el tiempo en contra, ya que están por llegar tropas enemigas a la isla), la Doctora Amanda Beckett hace acto de aparición. Mientras comienza a desnudarse enfrente de las atónitas miradas de los miembros de Doom Patrol, Beckett se transforma en un monstruo y comienza a tratar de “impregnar” con un extraño proceso a los héroes.
Negative Man destruye las instalaciones y mientras toda la Doom Patrol se dirige a un helicóptero que los sacará de territorio enemigo, Nudge es asesinada y Grunt se queda en tierra con el cadáver de su amiga en manos.
Elasti Woman termina con el último de los perseguidores del equipo y en breve todos se encuentran en su nueva base de operaciones en Oolong Island (una nación independiente, plagada de científicos locos que aquellos que leyeron DC 52 conocen bien).
En la isla, el padre Leslie comienza a entablar conversaciones con cada uno de los miembros de Doom Patrol. Ligeramente se reflejan algunos de los conflictos que sufre el equipo, como los problemas que tiene con su imagen personal Elasti Woman, la falta de prudencia ante el peligro y la disociación con la realidad de Negative Man y la perpetua melancolía de Robotman, que vive entremezclando este sentimiento con su postura de macho-alfa.
Tras una última plática con el líder de la Doom Patrol, Niles Caulder (apodado: “The Chief”), donde se nos revela la falta de interés de este sujeto por la vida de sus asociados, se presenta la nueva misión del grupo, que consiste en un amenazante hoyo negro… la clase de misión ideal para los fenómenos de la Doom Patrol.
La segunda parte del cómic contiene una mini historia dedicada a los Metal Men. Mientras el creador de este equipo compuesto de siete robots que representan diversas aleaciones, enfrenta la ira de sus vecinos que están muy preocupados por tener corriendo semi desnudos por ahí seres hechos de mercurio, hierro y cobre, los Metal Men se encuentran enfrentando un monolito gigante, debido a que Plomo decidió robarse un valioso ruby y eso terminó despertando a su guardián.
El equipo logra vencer a duras penas y no porque carezcan de habilidades que les permitan salir victoriosos, sino porque son expertos en fastidiarse los unos a los otros. De vuelta a casa cada integrante de los Metal Men se dedica a las actividades que prefiere, la robot Mercury trata de seducir otra vez a su creador (del que vive perpetuamente enamorada), Gold se dedica a auto adorarse (el tipo es un profesional en rendirse culto a sí mismo) y Tin (Estaño) rompe nuevas escalas en su misión por automutilarse; ¡Un día normal en la vida de los Metal Men!
Me siento desilusionado, pero no era algo que no esperara. Eso se debe a que siempre que se anuncia el regreso de la Doom Patrol (y eso pasa muy seguido), me alegro muchísimo y termino insatisfecho. Todo este primer número deja cosas en el aire que pueden resultar muy buenas (y los Metal Men son lo MÁXIMO), así que lo dejo en un 8 de calificación. ¿Opiniones sobre esta nueva publicación?
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