Reseña: Batman No.680 (DC comics)
Thursday, October 09 2008 Por: Legion
Escritor: Grant Morrison; Arte: Tony Daniel; Portada: Alex Ross.
Terminé de ver el film Batman: The Dark Knight y pensé “ese Heath Ledger hizo un Joker perturbador”, después de leer este cómic me queda claro qué es un Joker perturbador y créanme, es muuuuucho peor.
Empezamos esta historia con la llegada de la amenaza conocida como “The Black Globe”, una organización internacional de criminales que aparte de haber estado jugando con la mente de Batman durante algún tiempo, conocen todos sus secretos. Durante los siguientes números Alfred, la amada de Bruce Wayne (Jezebel) y Nightwing cayeron en manos de esta organización, a la vez que la baticueva pasó a ser la nueva base de operaciones de estos peligrosos esquizoides. Sin embargo, ninguna de estas pérdidas se compara al grave estado sicótico en que Batman se sumerge al crear la identidad de Batman Zur-En-Arrh, en la que curiosas alucinaciones del Bati-Duende se le manifiestan y le sirven de guía. Toda esta serie de eventos fueron acompañados de curiosas revelaciones respecto a la vida familiar de los Wayne y los retorcidos episodios que se celebraron dentro de ésta, entre los cuales destaca la posibilidad de que Thomas Wayne no sea el padre del héroe (sino alguien muy cercano a éste) y peor aún, el regreso de Thomas.
Abatido, desconfiando de su propia mente, sin nadie a quién recurrir y en medio de una serie de terribles desgracias que le aquejan a fondo; un muy brutal caballero de la noche se dirige a ajustar cuentas con el Black Globe, pero todos estos eventos sólo fueron un preparativo para el movimiento final de esta danza macabra, y es que un pálido señor ha llegado a escena para complementar la obra…
Lo digo y lo repito, Grant Morrison conoce a fondo la mente del héroe y el ambiente en que se desenvuelve. He sido muy escéptico todo este tiempo al respecto del curso de Batman R.I.P. ; mas después de leer éste número, difícilmente podríamos tener un final desagradable. Hay una serie de diálogos brillantes en el presente cómic, como los del Bati-Duende al superar en su juego de astucia a Batman, el doctor Guy Dax y su “transformación” y claro, el Joker que está más psicótico y violento que de costumbre.
Llevo preguntándome desde inicios de esta historia: ¿Qué pretende hacer Grant Morrison y cómo? Por un momento parece que el escritor está dispuesto a mostrarnos sus ideas, mas al final oculta todo tras el telón. Sin embargo todo está expuesto y desenmarañarlo no resultaría mayor problema de no ser por las repercusiones que pueden significar muchos de estos datos. Este elemento le ha dado un toque brillante a toda la saga.
Junto a tan buena labor está la también espectacular aportación del dibujante Tony Daniel. Si bien a momentos entrega un arte “tosco”, es demencial ese Joker que nos plasma y cada recuadro captura perfectamente esa sensación de opresión y paranoia que el escritor requiere.
Batman se introduce en el asilo Arkham donde el Dr. Hurt recibe a algunos de los hombres más acaudalados del mundo para apostar a la salvación o caída final del héroe.
Con Nightwing en la mesa de operaciones a punto de que se le practique una lobotomía, el Joker recorre los pasillos de Arkham desatando su violencia sobre los miembros del Black Globe en lo que llega el plato principal.
Batman es abandonado por la imagen del Bati-Duende, la cual representa la razón, y ésta no tiene cabida en Arkham. Mientras tanto, el comisionado Gordon es prisionero dentro de la mansión Wayne, la cual está saturada de trampas. Al caer en una treta del Black Globe, el líder de la policía de Gotham está a punto de perder la vida cuando es salvado por el hijo de Batman; Damian, que viene acompañado de su madre para salvar a su progenitor de aquellos que están por acabarlo.
Batman por su parte se encuentra abriéndose paso entre los esbirros del Black Globe, el Joker repentinamente comienza a seguirle el juego al Dr. Hurt tras hablar con él y ahora retiene a Jezebel en una cámara donde morirá a menos que el héroe lo impida. Hay un fantástico diálogo entre los dos enemigos (al estilo de Killing Joke) y nuevamente se nos traspone la locura de ambos personajes. Al final tenemos una cruda traición, pero no es un mal comparable con la ruptura total de la cordura de un héroe.
Si pudiera calificar este cómic le daría 9 de 10 estrellas. Tiene un magnifico desarrollo y una lectura que compele a adentrarse en ella; sin embargo, la idea no resplandece por su originalidad y aparte de ciertas comparaciones con series que siguieron un proceso muy similar como Knightfall y Batman: Hush, nos trae remembranzas de la ya mencionada Killing Joke o The Dark Knight Returns. Esto es usual dentro de las historias dedicadas a este personaje, pero su repetitividad ya resulta agobiadora, aparte de que en definitiva el éxito de estas dos últimas sagas es irrepetible (más si retomamos elementos de éstas). Aunado a ello está el estilo narrativo de Morrison, que si bien es fantástico con sus bizarras ideas y dura introspección de caracteres, a veces es simplemente confuso. ¡Y sin embargo ésta es una gran historia! Sin duda el plato fuerte está por ser servido. En vía de mientras mis golosos lectores, les recomiendo de sobremanera Batman 680, que también podríamos llamar: “¿Qué demonios pasó?“



