Reseña: Amazing Spider-Man Annual No.1 (Marvel)
Jueves, Noviembre 20 2008 Por: Legion
Escritor (Memoricen el nombre y busquen su rostro por si se lo topan, puedan hacer un bien al mundo librándonos de éste sujeto): Marc Guggenheim; Arte y portada: Mike McKone.
No leeré más cómics estúpidos, no leeré más cómics estúpidos, no leeré más cómics… disculpen, interrumpo estas planas de auto castigo para explicarles la razón detrás de este nuevo segmento que he inaugurado en la sección de reseñas; lo he decidido llamar: ¡El Peor Cómic del momento!
Enfrentémoslo, en el mundo hay cosas que no se pueden evitar: que te salgan granos en la cara, llegar un día tarde al trabajo por una manifestación y claro, que alguna mente sádica decida sacar a la venta un producto que te hará perder tu tiempo, buen humor, dinero y salud mental. En el caso de los cómics, estas terribles publicaciones son producto del mal y sinceramente tengo la teoría de que existe una conspiración secreta donde sujetos muy sádicos, deciden llenar al mundo con este tipo de inmundicias a razón de que no son capaces de llevar a cabo un genocidio. Este mal tiene muchas caras y viene de todas las editoriales, pero por estos días yo llamo a este siniestro consorcio Marvel Comics, por atreverse a darle luz al presente monstruo después de que la semana pasada me dieron Hulk… todavía no me repongo de ésa…
El escritor Marc Guggenheim (con ese apellido, no me sorprende que esté lleno de resentimiento contra la humanidad) nos ha brindado un par de fantásticos ejemplos de lo que significa la palabra “bodrio”. Es el escritor de la serie de televisión Brothers and Sisters, la cual es un drama que me hace llorar mucho… por ser tan ridículo. Se encargó de matar al cuarto Flash en vestir el traje, gracias a su tremendo éxito en ventas y justo cuando piensas: “¡No es posible que le paguen por eso!”, Marvel Comics decide ayudarle a seguir con su exitosa carrera y le dan este número especial…
¡Y vaya que es especial! Confíen en mí, auténticamente inolvidable… su recuerdo los seguirá a la tumba. Antes de continuar despeda… digo, reseñando, he de comentar que en serio intenté encontrar algo peor que éste cómic en otra editorial porque a veces, cuando tomo mi Prozac, me dan ataques de conciencia y me sentí mal por mi reseña al respecto de otro título Marvel del que no hablé muy bien, pero en serio me fue imposible.
No es que todo sea malo, el arte es de lo más agradable y bueno, si yo fuera menor de edad lo encontraría atractivo y de ser un padre preocupado (toco madera), sería la clase de lectura que le daría a mi hijo de 4 años… con síndrome de down y ciego el pobrecito.
Es una lectura tan sencilla que se vuelve complicada debido a la inmensa cantidad de escenas dispares. Sí pones atención a los diálogos, hay cosas que en el mundo de la lógica no tienen cabida; puedo citar millones de ejemplos pero, si tienes un misterioso villano de vuelta del reino de los muertos después de que Wolverine le clavara las garras en los ojos, invéntate otra explicación que no sean implantes cibernéticos para regresarlo de la muerte. ¿Soy yo el único que piensa que eso es lo que se le ocurriría a un escritor de kindergarden?
¿Quieren más detalles escabrosos? Spider-Man es un personaje algo complicado de escribir, la razón principal es su usual estilo cómico para enfrentar todas las dificultades por las que pasa. Los escritores de cómics en su mayoría no son buenos comediantes y encontrar uno que haga lucir esta cualidad del héroe arácnido sin que parezca ridículo o bobo es realmente difícil, Guggenheim es la prueba perfecta con sus chistes que no me atrevería a repetir por miedo a sonrojarme de la pena… éste sujeto define la palabra “bobo” y le pone “B” mayúscula.
¿Y cómo olvidar la revelación de este número? Jackpot es una heroína que guarda muchas similitudes con la ex esposa de Peter Parker, Mary Jane. Habla igual, se ve igual y definitivamente, fue creada para confundir un poco a los lectores y tratar en un esfuerzo vano de catapultar las ventas con este singular misterio. ¡Prepárense para la revelación más anti-climática de la historia!
Empezamos el número con un breve resumen que nos aclara los orígenes de la relación entre Spider-Man y la nueva heroína, datos inútiles para quienes han seguido la serie que se hubieran podido condensar en una sola página en vez de matar más árboles. Inmediatamente terminamos nuestro resumen podemos ver a un nuevo villano llamado Blindside combatiendo a los héroes. Éste se encuentra asaltando un banco (porque a nadie parece que se le pueda ocurrir otra actividad para un villano). ¿Qué por qué se llama así? Resulta que si te toca, te quedas ciego por un tiempo. ¿Habrá sido otro gran dolor de cabeza idear un nombre así?
Como es de esperarse el villano escapa y tras una plática con Jackpot que le revela más datos sobre este criminal, Spider-Man decide pedir un par de favores a Reed Richards de los Fantastic Four (que por cierto; hasta donde yo sabía no eran muy amigos después de Civil War) y a su amiga Betty Brant, a quien trata de convencer que le ayude a sacar una huellas dactilares de un vaso de café, así como compartir datos privados sobre un excéntrico millonario. Betty sospecha que Peter está metido en un gran embrollo (y es que es tan común que alguien te pida esa clase de información…), mas decide ayudar a su antiguo compañero (a pesar de que puedan haber repercusiones legales… ¿Suena muy lógico no?)
Peter y Betty deciden visitar a Walter Declun, un personaje de tercera que solía aparecer en la mini-serie Damage Control, hasta que Wolverine le atravesó la cabeza. Parece ser que sólo dañó los ojos y estos fueron suplantados, lo cual es un estúpido argumento. Un montón de bla, bla, bla después, el arácnido visita el domicilio de Jackpot donde descubre que la heroína se auto receta todo tipo de narcóticos que le permitan tener súper poderes, todo esto porque siempre quiso ser una heroína y no le importa morir por ello. ¡Que suenen los violines!
Muchísimo bla, bla, bla más, Spider-Man decide visitar a Blindside con un antídoto para su ceguera, mas cuando tiene dominado al villano su cita de la noche aparece y otro personaje patético llamado Commanda entra a escena conteniendo a Spider-Man. Como si no tuviéramos suficientes clichés para un solo número, Jackpot entra en último segundo a salvar al araña y después de derrotar juntos a los villanos, cae muerta a causa de una sobre dosis de narcóticos. Al final Spider-Man visita a la heroína con la que Jackpot hizo un trato para tener acceso a su cédula de registro con el gobierno para ser una súper heroína, le echa un discurso motivacional para que se dedique a al negocio de salvar vidas (que tanto dinero le deja a él) y la abandona. Los lectores aprendemos que Jackpot era una don nadie, que muere de una forma ridícula, que Spider-Man es un maestro del bla, bla, bla y que éste cómic fue un total desastre. ¿Ven? ¡Todos salimos ganando!
Creo que lo peor de éste título fue la fácil y rápida resolución que le dieron a este nuevo personaje que acababa de ser incluido a la serie. El intento por darle un final trágico a su historia fue sinceramente lamentable en su ejecución, simplemente fue como si no importara y lo peor es que en realidad, nunca importó.
Pues ahí tienen, la opinión personal de un humilde servidor. Espero les sea de utilidad y que puedan continuar sus vidas tranquilamente, Dios sabe que a mí me va a costar después de leer esto, ahora sí me disculpan regreso a mis planas: no leeré más cómics estúpidos, no leeré más cómics estúpidos, no leeré más cómics estúpidos…


