Comiquero

Blog de cómics, manga y animación

Cuentos del Lado Oscuro: El Abominable Caso de Rob Liefeld, parte I

Viernes, Diciembre 07 2007 Por: Alejandro

Hola, bienvenidos. Que alegría que éste sea un viernes más en el que discutimos sobre comics, animación y temas relacionados. La semana pasada hablamos un poco sobre el muy particular caso de Marvel Comics, un gigante de la industria que, con los años, ha recolectado triunfos y fracasos tan grandes como su legado en la historia de las historietas. Hoy, quisiera responder a una petición que me hicieron hace unos días, y en honor a ello vamos a hablar de algo, o mejor dicho, de alguien, que todo comiquero veterano tiene que discutir alguna vez en su vida. Un nombre que concentra en sus tres sílabas tantas cosas… la mayoría de ellas no muy halagadoras. Un nombre que encierra tantas cosas, que es necesaria más de una entrega de Mientras Tanto… para poder hablar de todas adecuadamente. Les hablo de… Rob Liefeld.

Cuando se han tocado temas “controversiales” en entregas pasadas de Mientras Tanto… les he pedido de antemano que mantengamos la cordialidad y que discutamos el tema pacíficamente. Afortunadamente, esta petición siempre ha salido sobrando y, hasta ahora, esta columna ha gozado de un saldo blanco de agresiones (mil gracias a todos por esto). Hoy, sin embargo, puede ser que ese saldo blanco se vea empañado por primera vez. Y es que, como dije, la sola mención del nombre de Rob Liefeld es suficiente para iniciar ya sea un acalorado debate entre sus muchos seguidores y sus todavía más numerosos detractores, o bien para iniciar una crucifixión verbal unánime de este hombre que tanta polémica genera. Todo lo anterior hace obligatoria la muy válida pregunta “¿Por qué hablar de él entonces?”

Las razones son muchas.

En primera, a pesar de lo que digan sus detractores, el hombre es una figura de la industria de las historietas. Fue muy, muy famoso durante algunos años y, en cierto modo, dejó su marca indeleble en la historia del cómic mientras tuvo sus proverbiales quince minutos de fama. En segundo lugar, el propósito de esta página es comentar sobre todas las cosas comiqueras, buenas y malas, sin enfocarse exclusivamente unas o en otras, tratando de incluirlas a ambas como parte de una dieta balanceada. En tercer lugar, Liefeld es un tema que, en particular, me interesa desde hace bastantes años, remontándonos a sus años de apogeo (1993-1994). Como ya se ha establecido, es inevitable hablar de Liefeld cuando se es un lector de comics veterano, y como dijo alguna vez Brian Michael Bendis, famoso argumentista de la línea Ultimate de Marvel Comics: “Hay una gran dicotomía [acerca de Liefeld]…” “Siempre hay o bien una historia grandiosa y muy generosa acerca de él, o bien uno escucha algo increíble como ‘¿Cómo es que no está en la cárcel si hizo tal cosa?’” “No hay un punto medio.” Liefeld es un héroe o un villano, y nada más. No se puede ser objetivo respecto a él, o a su trabajo. Incluso él lo sabe y está acostumbrado a ello, pues se enfrenta a la crítica casi a diario, ya sea en su página de internet o en las reseñas de su trabajo.

Pero, para un comiquero novato, toda esta alharaca acerca de un tipo que solamente dibuja historietas puede parecerle excesiva. ¿Por qué es que este hombre tiene tantos detractores, críticos y enemigos tan acérrimos en primer lugar?

Nuevamente, las razones son muchas.

¿Por dónde empezar? Como dije antes, el tema es extenso, y aunque no sea posible tratarlo con objetividad (tengo mi opinión al respecto, después de todo), sí quisiera al menos extenderme para explicar el porqué de mi opinión. Hoy me enfocaré en los orígenes de Mr. Liefeld. 

Liefeld comenzó su carrera en 1988, haciendo trazos para la miniserie de Hawk & Dove, para DC Comics. Él siempre se jactó de no tener una formación artística per se, y desde entonces le gustó pensar que él era “el muchacho rebelde que no seguía las reglas”. Esto se volvió evidente cuando, tratando de ser innovador, dibujó a los personajes titulares de lado, paralelos al piso, haciendo que el lector tuviera que girar la revista del lado correcto para poder apreciar el dibujo. Esto no tuvo nada de malo en sí (se supone que Halcón y Paloma estaban en la Dimensión del Caos, después de todo) pero quizá pudo apreciarse mejor el efecto especial si lo hubiera hecho sin ignorar olímpicamente al editor de aquella revista, Mike Carlin, quien se enteró del asunto cuando el joven Liefeld ya le entregaba los dibujos originales para imprimirlos. Carlin tuvo que cortar los paneles y pegarlos al derecho en un cartón en blanco, ciertamente anulando una libertad artística, pero también dejando en claro que el editor no es un adorno en la pared. El pequeño Rob habría de tener problemas similares a ése a lo largo de su carrera, en la que curiosamente pocas personas colaboraron con él sin lamentarlo. ¿No me creen? Sigan leyendo.

Liefeld llegó después a Marvel (ubiquémonos en 1989) donde tomó las riendas de la moribunda revista de los Nuevos Mutantes. Liefeld los hizo agresivos, rápidos y furiosos, muy atractivos para la audiencia de aquel entonces, teniendo en cuenta que en esos años se vivía el momento más intenso de la fiebre de los superhéroes “oscuros”, violentos y amorales. Gracias a esto, el título comenzó a venderse bien, y se retituló “X-Force” (un nombre que vivirá en la infamia). Ahí fue donde Rob Liefeld pudo hacerse de un nombre famoso y una base de seguidores. Ese título (y todos los que lo imitaron) era(n) un tributo al triunfo de la forma sobre la esencia; el triunfo del empaque sobre el contenido; el triunfo del dibujo sobre el diálogo. Alguna vez, los mutantes marvelitas eran héroes que representaban un tópico, eran interesantes debido a lo que representaban. Ahora, eran gente musculosa y muy “cool” que se enredaban en peleas espectaculares con villanos también muy “cool”.. y nada más. No me malentiendan. Ha habido precedentes de comics donde la preponderancia del dibujo en lugar del diálogo no necesariamente es mala (un ejemplo: Hard Boiled, de Geoff Darrow y Frank Miller) pero, por desgracia, X-Force y los comics de Liefeld que le siguieron distan mucho de poder transmitir esa energía y virtuosismo que Darrow y Miller le imprimieron a su violenta novela gráfica. Esto del dibujo vs. argumento es importante porque Liefeld ha hecho su carrera en base a su famosa técnica de dibujo, donde cada cuadro, cada viñeta se trata por fuerza de una escena de acción, pero ¿Se trata de escenas dinámicas? Lamentablemente, no. En su etapa de Marvel, Liefeld hizo evidente su gusto por crear posters, afiches superarchimegaespectaculares donde los personajes parecieran estar concientes de estar en exhibición perpetua, así que siempre parecen estar posando para los lectores, y nada de lo que ahí aparece dibujado se antoja natural.

Su estancia en Marvel terminó cuando Liefeld anunció que iba a realizar un cómic llamado “Executioners” para Malibu Comics, un cómic muy parecido –hasta en el nombre- al que estaba dibujando para Marvel. El anuncio, naturalmente, llamó la atención de Marvel e hizo que la Casa de las Ideas amenazara a Liefeld con acción legal si hacía buena su promesa. Liefeld se saldría de Marvel, junto con sus colegas Todd McFarlane, Jim Valentino, Jim Lee, Eric Larsen y Marc Silvestri, al año siguiente, para formar Image Comics, pero Liefeld nunca abandonaría su deseo de crear una versión pirata de los Hombres X. De ahí que naciera Youngblood, uno de los comics más criticados y vilipendiados en la historia del Noveno Arte. Más allá de qué tan acertados sean mis gustos personales y mi poder de apreciación de arte comiquero, el testimonio del desdén de la comunidad de lectores de comics hacia Youngblood puede constatarse en cualquier tienda de comics, donde, en su caja de “comics de menos de un dólar”, invariablemente podremos encontrar varios números de Youngblood, nuevos y sin haberse leído nunca. Esas revistas han permanecido ahí, sin ser perturbadas, por años, amenazando con quedarse ahí por muchos años más.

Las razones para semejante aversión hacia Youngblood, como en el caso de la aversión a su creador, son muchas.

En la próxima entrega de Mientras Tanto… analizaremos a fondo Youngblood, Heroes Reborn (incluyendo la infame imagen del Capitán América con senos) y la muy extraña y dudosa vida personal del dibujante que alguna vez ostentó el dudoso honor de ser “El Hombre Más Odiado del Mundo del Cómic”. No se la pierdan

En: Mientras tanto... Recomienda este artículo

Comenta:

Nota: todos los comentarios están sujetos a las Reglas de uso.

Commenting is not available in this section entry.

Comentarios:

Dark Spider 2007 12 07

Es que a Liefeld nadie lo ha comprendido, yo durante mucho tiempo quedaba anonadado con sus simetrias y figuras. Después de muchos análisis e investigaciones llegué a la conclusión de que él es de otra galaxia, y por ende su percepción del cuerpo humano es distinta a la nuestra, y ahí donde nosotros vemos tetas en el Capitán América, Liefeld ve armonia y belleza pura..

Alejandro Luna 2007 12 21

Después de leer algunas entrevistas que ha dado, uno puede sospechar que efectivamente vive en otro mundo..

nihilon 2009 04 21

Que ardido con el Rob.
Ese wey se da la buena vida, sigue publicando, pasandola chido con su familia y trabajando mientras tu escribies reseñas rellenas de odio fanboy.
Enjoy your hand.

Alejandro Luna 2009 04 21

Hola Nihilon:

Primero, gracias por comentar. Segundo, quisiera que me ayudaras a realizar una investigación.

1) Abre otra ventana de tu navegador. Ve al buscador de internet de tu preferencia (Google, Yahoo, etc.)

2) Teclea las siguientes búsquedas:

“Most hated man in the comics industry”

“Captain America’s Boobs”

“Youngblood review”

o simplemente: “Rob Liefeld”

3)Consigue un bocadillo (porque la cosa va para largo) y disfruta los resultados de tu búsqueda.

I was hoping you could lend me a hand this once. ¡Gracias!

Jesus 2009 04 22

Lo de Liefeld no es gratuito aqui algunos enlaces con muestra de su “arte”

http://progressiveboink.com/archive/robliefeld.html

Una parodia a no es un cover

http://www.calabozodelandroide.cl/2008/12/ambush-bug-liefeldizado/

Lo peor de todo es que a recurrido a medidas muy bajas contratar a dibujantes profesionales para que le detallen lo que el no domina y no darles su credito.
Años atras estaba por lo de criticar su trabajo no su persona pero debido a las metidas de pata que les a dado a sus colegas ya no me parece tan respetable este individuo.

Página 1 de 1

Visita la sección de Reseñas

Últimos comentarios:

alejandra, en To Kill an Assassin, los recuerdos matan

hace unos meses vi una película animada con esa trama. era realmente buena y me gusto mucho pero no le cogí el no …

Gustavo Benumea, en Sigue apareciéndose la Caseta Fantasma

Hola Maggie, me gustaria que tal vez intentaras descargar la pelicula de las ligas que se colocaron en la pagina y …

luis, en Nuevas fotos de Kick-Ass

no mansex muy bnas imagenes de verdad amigo

Ver todos los comentarios

Categorías:

RSS:

Add to Google

Lista de correos

Suscríbete a nuestra lista de correos

¿Deseas darte de baja de la lista?


Los nombres, logotipos, marcas y características son copyright y propiedad de sus respectivas empresas, y son usados con fines puramente informativos.
Los artículos publicados reflejan el punto de vista del redactor, y no necesariamente reflejan la opinión de la empresa.

Un proyecto de Menta Network

Algunos derechos reservados Algunos derechos reservados Licencias: Contenido - Columnas - Diseño Hecho en México con ExpressionEngine.