Transformers, menos de lo que ves
Lunes, Julio 23 2007 Por: Friki
Si bien desde que se anunció el lanzamiento de la película Transformers se había generado una enorme expectativa, ésta estaba en ambos extremos: o sería una de las cintas más espectaculares del año, o se trataría de uno de los mayores fiascos. Desafortunadamente para todos lo que la estábamos esperando, resultó ser lo segundo.
La premisa, sin bien no extraordinaria, se sostenía por si misma, pero desafortunadamente el planteamiento resultó extraordinariamente complejo y lleno de huecos narrativos, por lo que la misma acabó siendo insostenible. Por si eso no fuera suficiente, se generan una cantidad tal de subtramas, que es imposible para el espectador llegar a identificarse con alguno de los personajes, pues con la velocidad con la que las escenas se van cambiando, acaba siendo terriblemente complicado el encontrar realmente la relación. Lo que es quizá el colmo de todo este tejemaneje es que, cuando por fin todas las historias coinciden en un sólo punto, la interacción se mantiene al mínimo, por lo que todas las posibilidades de que se de una correlación acaban perdiéndose entre la rapidez de las aciones.
Visualmente, la cinta es notable: las secuencias de transformación alcanzan un realismo que no se había visto en ninguna de las series animadas, e incluso las formas robóticas resultan realmente impresionantes. Las primeras apariciones de las mismas capturan la atención del espectador de inmediato, e incluso las primeras imágenes de combate – especialmente Bumblebee y Barricade – logran toda la espectacularidad que se buscaba. Sin embargo, en las escenas finales, las tomas son tan rápidas y caóticas, que realmente deja uno de ver alguna acción distinguible, y todo se convierte trozos de metal pasando por la pantalla de forma frenética. Por otro lado, el que el personaje de Shia LaBeouf sea el hilo conductor de toda la historia, hace que la misma llegue a volverse tediosa. Y en realidad, sólo llega a adquirir tintes heróicos en los últimos momentos, pues durante casi toda la cinta es una especie de salida cómica, que a veces interfiere más en la trama que lo que podría llegar a enriquecerla.
Quizá lo que resulte más desesperante de toda la cinta no es el que haya sido mala, sino que uno puede ver a lo largo de la misma suficientes elementos que, de haberse manejado correctamente, hubieran dado como resultado una cinta que, si bien quizá no hubiera sido extraordinaria, cuando menos los suficientemente buena como para justificar la espera. Y lo que posiblemente causa más extrañeza es que, incluso para los fans de la serie original, no se le da el lugar adecuado, pues muchos de los cambios no llegaron a justificarse. Otro aspecto a considerarse es el arreglo que hubo con GMC, en cuanto al uso de sus vehículos en exclusiva. Más de una escena se convierte prácticamente en un comercial, por lo que llega a se demasiado notorio.
En resumen, Transformers acaba convirtiéndose en una cinta bastante mediocre, que uno puede ir a ver por el simple impacto visual, pero incluso éste es de una muy corta duración. Es una de esas extrañas cintas de las que uno no sale decepcionado, pero tampoco satisfecho.



