La guerra del video
Sábado, Septiembre 01 2007 Por: Friki
Recientemente, nos hemos encontrado con un nuevo fenómeno en cuando a los videos, o más bien, con dos de ellos: el HD DVD y el Blu-Ray. Los dos ofrecen más o menos lo mismo: una mayor definición en imagen –- en algunos casos, muy similar a la calidad cinematográfica— mayor capacidad en el manejo del sonido, y mayores capacidades extras que las que el DVD normal puede ofrecer. A primera vista, puede parecer bastante atractivo. Sin embargo, toda esta nueva tecnologÃa trae desde este momento muchos problemas aparejados, que desafortunadamente acabarán repercutiendo en el consumidor.
Uno de los fenómenos más comunes en esta época es el que se ha dado en llamar el sÃndrome de obsolescencia: computadoras y celulares realmente no llegan a rendir su vida útil normal, sino que eventualmente acaban desechándose cuando aún podrÃan ser perfectamente funcionales. Por ejemplo, una computadora, usada en forma moderada, podrÃa perfectamente rendir en forma eficaz un promedio de cinco a siete años, pero debido a la velocidad con la que la tecnologÃa está avanzando, se hace necesario que se les esté renovando aproximadamente cada dos años, o incluso anualmente si la persona requiere estar a la vanguardia para ser competente en su trabajo, algo que en esta época de saturación electrónica se está volviendo cada dÃa más común.
Cuando vino la carrera de las consolas, este mismo fenómeno se pasó a los video juegos, con la diferencia de que aquà era un fenómeno puramente consumista: muchas nuevas versiones tienen sólo mÃnimas diferencias con respecto a las anteriores, que muchas veces no justificarÃan la compra del modelo más reciente. Sin embargo, dado que los juegos más recientes van respondiendo a estas nuevas capacidades, si uno no cambia la consola en su momento implica el quedarse de pronto con un tope para puerta extraordinariamente caro.
La aparición de la nueva tecnologÃa para video apunta hacia esa misma dirección, aunque en este caso el impacto al mercado serÃa mucho más fuerte. De entrada, no podemos predecir hasta donde podrán ser retro-compatibles, o si, tal y como pasó con el VHS, los coleccionistas estarán condenados a volver a adquirir todo su acervo para que sigan vigentes. Por si eso fuera poco, los gastos colaterales se verÃan aumentados de manera exponencial: no sólo hablamos de un nuevo tipo de reproductor, sino pantallas de mayor definición, mejores bocinas… En general, tener el hardware que justifique el gasto.
Hasta ahora, están ya surgiendo los primeros analistas, y parece que los problemas comienzan a generarse: si, como se dice, ciertas empresas comenzarán a producir sus cintas exclusivamente en uno u otro formato, eso significará que el consumidor quizá deba de tener reproductor HD DVD y Blu-ray para poder mantenerse vigente, y eso si en los próximos dos años –porque recordemos que la velocidad del progreso es piramidal— no aparezca alguna nueva tecnologÃa que los vuelva obsoletos, obligándonos a volver a comprar no sólo equipo, sino toda nuestra colección. Y recalco, no estoy en contra del avance tecnológico, pero espero que tras de él haya algo de sentido común.Fuente The Washington Post



